Adiós a Fernando Kliche: El eterno galán que cambió la veterinaria por las pantallas chilenas
El mundo de la actuación y el espectáculo está de luto. Ha partido Fernando Walter Kliche Hermida, el actor uruguayo que echó raíces en Chile para transformarse en uno de los rostros más carismáticos, elegantes y queridos de la televisión y el teatro nacional. Con una trayectoria que superó las cuatro décadas, su fallecimiento deja un vacío enorme, pero también un legado imborrable en la cultura pop chilena.
El giro del destino: De Inglaterra a las teleseries chilenas
Antes de ser el galán indiscutido de los años 80 y 90, la vida de Fernando corría por un carril completamente distinto: estudió Medicina Veterinaria e incluso ejerció la profesión en Inglaterra.
Su llegada a Chile fue un absoluto accidente del destino. Un 3 de enero viajó al país solo para visitar a su padre, el también legendario actor Walter Kliche (quien en ese momento brillaba en La Madrastra). Su plan era hacer una breve escala antes de radicarse en España, pero el célebre dramaturgo Arturo Moya Grau vio algo en él y sentenció una frase que le cambió la vida para siempre,”Tú no te vas a ir.”
Apadrinado por Moya Grau, el productor Ricardo Miranda y el maestro Ramón Núñez, Fernando colgó el estetoscopio y se entregó por completo a la actuación.
La era del “galán” y los años dorados en televisión
Su debut se concretó en Canal 13 con la teleserie Casagrande, interpretando a Eduardo. A partir de ahí, su ascenso fue meteórico. Uno de los hitos más memorables de su carrera ocurrió en 1989, cuando tuvo el privilegio de compartir pantalla con su padre en La Intrusa.
Sin embargo, el fenómeno absoluto llegó en 1993
El fenómeno de “Marrón Glacé”: Su interpretación de Octavio lo consolidó definitivamente como el gran galán de la época.
Éxitos consecutivos: Formó parte de los elencos de producciones emblemáticas como Champaña, El amor está de moda, Amándote, Algo está cambiando, Buen Partido y Lola.
Frente a las etiquetas, Fernando siempre reaccionaba con una mezcla de humildad y picardía, asegurando que él no se consideraba un galán tradicional, sino que simplemente “ponía en práctica la galanura”.
Versatilidad sin fronteras: Teatro, comedia y streaming
Kliche demostró rápidamente que su talento iba mucho más allá de una cara bonita o un traje elegante. Supo moverse con total naturalidad entre el drama intenso y la comedia más pura.
Teatro en Chilevisión: A comienzos de los 2000, hizo reír a millones de hogares chilenos junto a su gran amigo Patricio Torres.
Éxitos sobre las tablas: Protagonizó fenómenos teatrales de gran convocatoria, como la comedia ¿Por qué será que las queremos tanto?.
Paso por TVN: Mostró su faceta más dramática en producciones como No abras la puerta y Dime quién fue.
Siempre vigente y conectado con los nuevos tiempos
A diferencia de otros actores de su generación, Fernando Kliche nunca dejó de reinventarse ni de trabajar. En los últimos años, lo vimos en la teleserie Amor a la Catalán de Canal 13, explorando los formatos digitales en el podcast de ficción Paraíso sin escalas, y conectando con audiencias globales gracias a su aplaudida participación en la exitosa serie de Netflix, Baby Bandito.
Hoy se despide a un profesional impecable, a un hombre cercano y a un artista que supo ganarse el respeto de sus pares y el amor incondicional del público. Su elegancia y su eterna sonrisa se quedan para siempre en la historia de las artes escénicas.
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