Solo un 12% de jóvenes rurales emprende en el agro
El “Estudio de caracterización de juventud rural emprendedora en las regiones de O’Higgins y Maule”, lo dio a conocer el ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, junto la directora ejecutiva de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), en un acto realizado en la Universidad de O’Higgins, sede Rancagua.
El aporte del estudio, que contó con el apoyo del Instituto de la Juventud (INJUV) como insumo para la profundización de apoyos a los jóvenes emprendedores rurales, es una iniciativa que busca comprender y fortalecer a la juventud rural emprendedora, un segmento clave para el desarrollo sostenible en el campo chileno.
El ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, destacó el estudio como una herramienta clave para orientar las políticas públicas y fortalecer el apoyo a jóvenes que emprenden en el mundo rural. La investigación permitirá focalizar mejor los instrumentos del Estado y reforzar la articulación con la academia y las comunidades.
“Este estudio es un nuevo campanazo que nos recuerda la obligación que tenemos como Estado de fortalecer el ecosistema de emprendimiento también en las comarcas rurales. Necesitamos que el trabajo de Indap, FIA e INJUV se articule con Sercotec, Corfo, el FOSIS y las universidades, para que el apoyo llegue realmente a los jóvenes del campo”, afirmó el ministro Valenzuela.
FALTA DE FINANCIAMIENTO Y CAPACITACIÓN
Entre los resultados de la investigación que encendieron las alertas, destaca la percepción de los jóvenes sobre la excesiva burocracia -como los permisos sanitarios y la lentitud institucional-, así como la falta de financiamiento y capacitación, factores que se ven agravados por el desconocimiento o la escasa accesibilidad a fondos públicos.
Sin embargo, y pese a estas barreras, una amplia mayoría manifestó su intención de seguir viviendo y trabajando en zonas rurales en los próximos cinco años, lo que revela un fuerte arraigo territorial y un compromiso genuino con el desarrollo de sus comunidades.
La directora ejecutiva de FIA, Francine Brossard, reiteró la urgencia de mejorar el acceso a información, financiamiento y formación para jóvenes que emprenden en el mundo rural. “Este estudio es fundamental porque visibiliza por primera vez a la juventud rural emprendedora. Los jóvenes tienen empuje, pero también críticas claras: sienten que faltan capacitaciones y que desconocen las instituciones que podrían apoyarlos. Ahí tenemos un desafío como Estado”, señaló Brossard.
Agregó que revertir la baja participación en el agro no será inmediato, pero que el camino está en formar desde temprano, para que los jóvenes no solo se queden en sus territorios, sino que puedan emprender con herramientas reales y sostenibles.
En este sentido, FIA está impulsando programas como Savialab, que este año cumple 10 años fomentando la innovación temprana desde los 15 años en liceos rurales, y Rebrota, que apoya a jóvenes entre 18 y 35 años en el diseño y financiamiento de proyectos innovadores.
Hallazgos
Otro hallazgo relevante del estudio es la escasa vinculación con programas de apoyo estatal. Más del 75% de los y las jóvenes financió su emprendimiento con recursos propios, mientras que menos del 5% accedió a fondos públicos. En los grupos focales, se identificaron barreras como la complejidad de los procesos y la baja accesibilidad de los instrumentos disponibles.
El estudio surge como respuesta a una brecha de información sobre la juventud rural, evidenciada por el informe del INJUV (2023), que mostró que el porcentaje de jóvenes rurales trabajando por cuenta propia aumentó de un 13% en 2018 a un 26% en 2022. Sin embargo, pese a esta alza significativa, aún existe escasa caracterización de este grupo. Por ello, el estudio se enfocó en analizar cuantitativa y cualitativamente a jóvenes de las regiones del Maule y O’Higgins, particularmente en el sector silvoagropecuario y la cadena agroalimentaria.
Los resultados muestran una presencia significativa de jóvenes emprendedores en ambas regiones, aunque en su mayoría desvinculados del rubro silvoagropecuario. Predominan los emprendimientos relacionados con la reventa de productos y la repostería, actividades que, por su estacionalidad, tienden a operar en la informalidad.
