Contraloría da 10 días al Gobierno para informar sobre almuerzo servido por la Primera Dama en La Moneda
La Contraloría General de la República (CGR) instruyó formalmente al Gobierno del Presidente José Antonio Kast para que entregue antecedentes detallados sobre la cuestionada actividad de la primera dama, María Pía Adriasola, quien fue registrada sirviendo almuerzos a funcionarios en el casino del Palacio de La Moneda.
El órgano fiscalizador otorgó un plazo de 10 días hábiles a la Dirección Administrativa de la Presidencia para remitir un informe técnico que aclare los hechos ocurridos el pasado 12 de marzo, solo un día después de la asunción del nuevo mando.
La denuncia: Seguridad alimentaria y protocolos
La intervención de la Contraloría responde a un oficio presentado por los diputados del Partido Socialista (PS), Daniel Manouchehri, Daniela Cicardini y Juan Santana. Los parlamentarios acusan una posible vulneración de las normativas de higiene y manipulación de alimentos dentro de la sede de Gobierno.
El diputado Manouchehri, impulsor de la medida, fue enfático en señalar que el estatus de la primera dama no la exime de las normas sanitarias vigentes:
“La manipulación de alimentos exige guantes, mascarilla y cubre pelo. Son protocolos sanitarios básicos y en La Moneda también deben cumplirse”, sentenció el legislador a través de sus canales oficiales.
El requerimiento jurídico
A través de un documento emanado desde su División Jurídica, la Contraloría invocó el artículo 9° de la ley N° 10.336 para exigir una respuesta formal. Según el oficio, el informe de La Moneda deberá:
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Ser preparado obligatoriamente con la intervención de la asesoría jurídica o abogados de la Presidencia.
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Incluir todos los antecedentes necesarios para que el órgano contralor resuelva si existió una falta administrativa o sanitaria.
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Evacuar la respuesta dentro del plazo legal establecido para no incurrir en desacato a las facultades de fiscalización.
El episodio, que se viralizó rápidamente en redes sociales, ha generado divisiones en el mundo político: mientras algunos sectores lo califican como un gesto de cercanía, la oposición lo tildó de una puesta en escena “innecesaria” que descuidó los estándares mínimos de seguridad alimentaria en el Palacio.
