Comisión de Educación aprueba en general proyecto “Escuelas Protegidas” pese a críticas por enfoque punitivo
La Comisión de Educación de la Cámara aprobó por unanimidad la idea de legislar el proyecto que establece medidas de seguridad, orden y respeto en las comunidades educativas. Pese al respaldo unánime, el debate estuvo marcado por marcadas diferencias de enfoque entre los parlamentarios y las advertencias de diversos expertos.
Próximos pasos en la tramitación
La instancia definió un cronograma acelerado para el despacho de la iniciativa:
Miércoles 13 y jueves 14: Recepción de los últimos expositores.
Viernes 15 (mediodía): Plazo máximo para la presentación de indicaciones.
Viernes 15 (tarde): Votación de las enmiendas en particular.
El diagnóstico de los expertos: Prevención vs. Castigo
Durante la sesión, especialistas de instituciones como CELITEC, Elige Educar, la Universidad de Columbia y Fundación 2020 coincidieron en un punto crítico: el carácter excesivamente sancionatorio de la propuesta. Según los expositores, un enfoque puramente punitivo no garantiza la reducción de la violencia si no se acompaña de estrategias de prevención y resolución de conflictos.
“Se requiere dotar al proyecto de acciones complementarias en materia pedagógica; de lo contrario, no se aborda la raíz del problema”, fue parte del consenso técnico.
Puntos críticos del debate
Los principales reparos presentados ante la Comisión se centraron en tres ejes:
Doble sanción y gratuidad: Se advirtió que retirar el beneficio de gratuidad a estudiantes condenados por actos violentos podría constituir una “doble sanción”, dificultando gravemente su reinserción social.
Revisión de pertenencias: Los expertos enfatizaron que el control de mochilas debe ser ejecutado exclusivamente por profesionales capacitados para evitar vulneraciones de derechos.
Gradualidad: Se insistió en que las medidas disciplinarias deben aplicarse bajo un criterio de pertinencia pedagógica y no solo administrativa.
Finalmente, los comparecientes recalcaron una omisión importante en el texto actual: la falta de distinción entre la violencia cotidiana escolar y la violencia extrema (uso de armas de fuego y blancas). Mientras el proyecto se enfoca en esta última, los especialistas alertaron que la convivencia diaria también requiere herramientas urgentes de intervención.
