Ascenso póstumo para el carabinero Marcos Cosme tras su trágico fallecimiento en Valdivia
El cabo primero de Carabineros, Marcos Cosme, fue ascendido de manera póstuma al rango de suboficial mayor, según confirmó este domingo el general director de la institución, Marcelo Araya. El reconocimiento se otorga tras la muerte del funcionario, quien resultó gravemente herido durante un procedimiento policial en la comuna de Valdivia.
El anuncio se dio a conocer al finalizar la misa de réquiem efectuada en el Grupo de Formación de Carabineros en Temuco. A la ceremonia acudieron importantes figuras del ámbito político y policial, entre ellos el Presidente José Antonio Kast, la Primera Dama María Pía Adriasola, miembros del gabinete ministerial y diversas autoridades de la zona.
Honor a la vocación de servicio
El líder de la policía uniformada destacó que esta distinción busca honrar la trayectoria y entrega del uniformado.
“Ascendí póstumamente al grado de suboficial mayor, como corresponde a quienes entregan su vida por el país. Cumplió su juramento de servicio y merece este y otros homenajes”, enfatizó Araya.
Asimismo, la máxima autoridad institucional aprovechó la instancia para agradecer los incontables mensajes de condolencia y muestras de solidaridad que han llegado tanto desde el territorio nacional como desde el extranjero por parte de vecinos, autoridades y familias.
Cero tolerancia al crimen organizado
El general director remarcó que la partida del nuevo suboficial mayor reforzará el compromiso del personal en la lucha contra la delincuencia. “Esta institución no baja los brazos. Vamos a seguir trabajando con más fuerza para enfrentar a quienes tanto daño le hacen al país”, aseveró.
En relación al responsable de la agresión que le causó la muerte al carabinero, Araya fue enfático en exigir que caiga sobre él todo el peso de la ley
Manifestó su convicción de que el imputado debe recibir una pena de cárcel efectiva.
Igualmente, reiteró el compromiso de Carabineros de seguir fiscalizando, deteniendo y entregando a los delincuentes a los tribunales de justicia, enfatizando que no pueden permanecer en las calles.
