Investigación aporta para enfrentar la degradación de ecosistemas y los efectos de la sequía
La investigación en Ciencias Forestales enfrenta hoy desafíos estrechamente vinculados con la degradación de los ecosistemas, la disponibilidad de agua y la necesidad de generar conocimiento que permita avanzar hacia sistemas forestales más resilientes. En este ámbito, el Dr. Sergio Espinoza Meza, director del Departamento de Ciencias Forestales de la Universidad Católica del Maule (UCM) y Doctor en Ciencias Silvoagropecuarias y Veterinarias, desarrolla investigación vinculada a la genética forestal, la adaptación de especies y la recuperación de ecosistemas.
Actualmente, el académico UCM participa como coinvestigador en el proyecto del Fondo de Investigación del Bosque Nativo de CONAF titulado “Aportes a la calidad de plantas para un repoblamiento exitoso: producción de especies acompañantes del bosque esclerófilo para sitios degradados”, iniciativa que se extenderá hasta el 2029 y que es dirigida por la Mg. Betsabé Abarca Rojas, de la U. de Chile.
El proyecto busca desarrollar y evaluar un modelo de propagación, producción y plantación de especies acompañantes del bosque esclerófilo, con el propósito de contribuir al repoblamiento de ecosistemas mediterráneos degradados de Chile central.
Sobre la relevancia de esta investigación y su aporte específico al proyecto, el Dr. Espinoza señaló que “La capacidad de regeneración natural de los bosques esclerófilos se ha visto fuertemente reducida, llegando a ser nula en algunos sectores, lo que ha permitido observar un rápido deterioro en sus cohortes, haciendo necesario plantear de forma urgente un repoblamiento de forma artificial. Sin embargo, las condiciones actuales del bosque conllevan a que existan restricciones en el crecimiento y supervivencia de las plantas debido a la marcada estacionalidad climática actual, traduciéndose esto en niveles de estrés que marcan el fracaso de los esfuerzos de plantación”, afirmó.
Por lo anterior, agregó el investigador UCM, “Las acciones de repoblamiento deben considerar mejorar la calidad de planta llevada a campo, para así incrementar la posibilidad de tener éxito. En este proyecto se abordan elementos relacionados con definición de zonas de procedencia, comparaciones de calidades de plantas existente en el mercado, evaluación de la adaptabilidad de procedencias locales, en conjunto con el uso de técnicas adecuadas de plantación, con miras a definir una estrategia adecuada para promover la recuperación de estos ecosistemas”, sostuvo.
A esta investigación se suma su participación como coinvestigador en el proyecto FONDEF IDeA I+D 2026 “RadiataDrought: Predicción temprana de clones tolerantes a sequía mediante modelos de IA basados en información multi-ómica y fisiológica”, adjudicado por ANID y que compromete resultados al 2028.
La iniciativa busca desarrollar un paquete tecnológico que integre modelos de inteligencia artificial, técnicas ecofisiológicas, información e imágenes altamente especializadas, con el objetivo de acelerar la selección de genotipos de Pinus radiata que posea como características el contar con una alta tolerancia al déficit de agua.
Frente al desafío que representa la sequía para los sistemas forestales y al aporte que pueden realizar nuevas tecnologías a este ámbito, el investigador explicó que “es de amplio interés por parte de la gran compañía forestal de Chile contar con este tipo de información pues permitirá identificar aquellos individuos (clones en este caso) que tengan un buen desempeño en condiciones de restricción hídrica, pues esto facilitaría la selección y propagación de plantas adaptadas a terrenos con menor disponibilidad de agua”, explicó.
“El cambio climático en Chile está generando aumentos en las temperaturas máximas y reducciones en las precipitaciones en las principales zonas forestales del país, especialmente en Maule y Biobío. Pinus radiata, que cubre actualmente cerca de 1,3 millones de hectáreas y es la base de la industria forestal chilena, muestra alta sensibilidad a estas variaciones. Modelaciones indican que un incremento del 10 % en la temperatura máxima puede reducir su productividad en un 12 %, y que, bajo escenarios severos de restricción hídrica, entre 198.000 y 266.000 hectáreas podrían dejar de ser viables para su reforestación”, expuso el doctor Espinoza.
En este proyecto participan junto a la UCM participan además la U. de Concepción, Bioforest y la Cooperativa de Mejoramiento Genético Forestal, bajo la dirección de la Dra. Sofía Valenzuela Aguila, de la U. de Concepción.
Investigación que trasciende las fronteras
El trabajo desarrollado por el académico UCM también tuvo recientemente un espacio de proyección internacional. En junio de 2026, y en el marco de su proyecto Fondecyt Regular el Dr. Espinoza participó en la North American Forest Genetics Society 2026 Conference, realizada en la Universidad Laval, en Quebec, Canadá.
En esta instancia presentó, como primer autor y expositor, la ponencia “Highly improved genotypes of Pinus radiata D. Don exhibit lack of variation in carbon isotope discrimination, chlorophyll and water content”, investigación desarrollada con participación de la UCM, la U. de Chile y la University of Arkansas.
La conferencia constituyó una oportunidad para compartir los avances desarrollados en materia de genética forestal y fortalecer las redes de colaboración científica internacional. En palabras del propio investigador, fue “una interesante y enriquecedora experiencia en una de las sociedades científicas sobre genética forestal más relevantes a nivel mundial”, permitiendo además ampliar la red de vinculación internacional de la Facultad y del Departamento de Ciencias Forestales.
Los distintos proyectos e iniciativas en los que participa el Dr. Espinoza convergen en desafíos relevantes para el futuro de los ecosistemas forestales, desde la recuperación de áreas degradadas hasta la búsqueda de herramientas que permitan enfrentar las condiciones de déficit hídrico.
