Gobierno impulsa cambios al SAE para dar mayor autonomía a colegios y reconocer el mérito
La reforma al Sistema de Admisión Escolar (SAE) que impulsa el Ejecutivo dio un paso clave tras ser respaldada en la Cámara de Diputados con una holgada mayoría de 111 votos a favor. Con este resultado, el proyecto pasa a su segundo trámite legislativo en el Senado, donde continuará la discusión de los cambios propuestos a la mecánica de asignación de cupos escolares.
En entrevista con el programa ADN Hoy, la titular de la cartera de Educación, María Paz Arzola, abordó los ejes principales de la propuesta. La ministra enfatizó que la intención del Gobierno no es desmantelar el modelo vigente, sino perfilarlo para corregir deficiencias concretas, en particular la ponderación de la aleatoriedad cuando la demanda supera la oferta de matrículas.
“Venimos a tratar de avanzar, manteniendo parte importante de este sistema, pero incorporando espacios para poder reconocer el mérito, para poder también fortalecer proyectos educativos que buscan diferenciarse y reduciendo el peso que hoy día tiene el azar en la admisión”, declaró Arzola.
Los argumentos de la cartera de Educación
Para fundamentar la necesidad de la reforma, la ministra expuso cifras institucionales que reflejan las limitaciones de las reglas actuales. Según los datos que maneja el Ministerio, en los establecimientos donde las postulaciones exceden las vacantes disponibles, cerca de un 80% de los aspirantes no califica dentro de ninguna de las categorías de prioridad contempladas hoy día (como la presencia de hermanos en el establecimiento o la condición de hijo de funcionario). En la práctica, esto implica que la amplia mayoría de las familias termina dependiendo de un algoritmo aleatorio.
El funcionamiento del Sistema de Admisión Escolar (SAE) presenta diferencias marcadas entre el modelo actual y la reforma propuesta:
Criterio de selección: El modelo actual se caracteriza por el predominio de un algoritmo centralizado y aleatorio. Por el contrario, la reforma propuesta busca la reducción del peso del azar e incorpora la inclusión del mérito académico.
Rol de directores y colegios: En el sistema vigente, los establecimientos y sus directivos operan sin injerencia en la definición de los criterios de admisión. La propuesta de ley plantea otorgarles un mayor margen de decisión, aunque de manera regulada
Proyectos educativos: Actualmente existe un marco rígido y centralizado, mientras que la reforma busca el impulso y fortalecimiento de ofertas educativas diferenciadas.
Mecanismos de control: El modelo presente aplica un proceso centralizado estándar, mientras que la nueva iniciativa contempla definir criterios previos que sean autorizados, trazables y fiscalizados para garantizar la transparencia
Autonomía con fiscalización
El proyecto de ley prevé ampliar las facultades de los establecimientos y sus equipos directivos para definir parte de sus condiciones de admisión. No obstante, la secretaria de Estado recalcó que esta descentralización no significará un retorno a la discrecionalidad: cada criterio deberá contar con autorización previa y quedar sujeto a una estricta fiscalización.
“Queremos superar esa desconfianza”, afirmó Arzola respecto de la rigidez del modelo centralizado actual, señalando que el objetivo final es consolidar un procedimiento que garantice plena transparencia, trazabilidad y control en cada una de sus etapas.
