27/F: ¿Cuáles son los avances en reconstrucción que ha tenido Chile?
Hoy se conmemoró un nuevo aniversario del 27/F, como es tradición se efectuó un acto en la isla Orrego en Constitución con autoridades regionales y familiares de personas fallecidas en el terremoto y tsunami
Este terremoto es considerado el segundo terremoto más grande en la historia de Chile, y el octavo terremoto más fuerte de la humanidad. Posteriormente, un fuerte tsunami impactó las costas chilenas como producto del terremoto, destruyendo varias localidades ya devastadas por el sismo.
El epicentro se ubicó en el mar chileno, frente a la costa de la entonces Región del Biobío, actual Región de Ñuble, cerca de 150 kilómetros al noroeste de Concepción y 63 kilómetros al suroeste de Cauquenes. El terremoto afectó a las regiones de Valparaíso, Metropolitana, O’Higgins, Maule, Biobío y La Araucanía.
El terremoto del 2010 dejó un total de 525 fallecidos, cerca de 500 mil viviendas sufrieron graves daños y se estiman un total de 2 millones de damnificados
Lecciones del proceso de reconstrucción
Potenciar la toma de decisiones de forma más descentralizada, fue uno de los puntos más altos en el proceso de reconstrucción, después del terremoto y tsunami que azotó a Chile el 27 de febrero de 2010.
Así lo explicó el académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Talca, Armando Durán Bustamante, quien destacó que “se trabajó de forma más descentralizada lo que permitió tomar decisiones desde las regiones y en las zonas afectadas, en cuanto a la compra de terrenos y el tipo de vivienda que se iba a entregar a cada familia”.
“Este proceso de construcción, también fue una oportunidad para tomar ejemplos de otros países como la relacionada con la construcción de viviendas tsunami resiliente, modelo habitacional que fue tomado de la experiencia japonesa y que hoy existen en varias zonas costeras de nuestro país”, detalló.
Sin embargo, el académico aclaró que existieron puntos bajos en este proceso de reconstrucción y que estuvieron directamente relacionados con los tiempos de espera para las familias siniestradas, ya que algunas de ellas tuvieron que vivir durante años en viviendas de emergencia antes de recibir sus casas definitivas.
“Hubo mucha espera en el desarrollo habitacional en zonas complejas, especialmente, en la zona costera, ya que no existía claridad con respecto a línea desde donde se podía construir y se hicieron estudios que ayudaron a incrementar el tiempo de espera de las familias”, destacó.
Según el informe de la Comisión especial Investigadora de la Cámara de Diputados, elaborado en 2011, fueron más de 500 las víctimas fatales que provocó el terremoto y maremoto. En términos de infraestructura se registraron 200 puentes caídos, 73 hospitales dañados, 4000 colegios afectados y cerca de 900 pueblos y comunidades rurales y costeras golpeadas.
Terremotos, maremotos, incendios y temporales
Después del 27F y según lo que reporta el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU), se han activado 18 veces planes de reconstrucción en respuesta a tsunamis, incendios, aluviones, inundaciones, erupciones volcánicas, lluvias altiplánicas y tornados.
Sin embargo, y pese las diferentes características que tiene cada una de estas catástrofes, el profesor Armando Durán Bustamante, alertó sobre la falta de protocolos para cada tipo de desastres, ya que actualmente –por ejemplo- no se cuenta con planes de reconstrucción especialmente diseñados para los grandes incendios que han afectado nuestro país.
“El incendio produce más daño que el terremoto. Es más agresivo. Con un terremoto se puede caer la casa o una parte de ella, pero la vida para esa familia sigue funcionando; en cambio con un incendio, las familias quedan con lo puesto, el gasto en reconstrucción es mucho más grande. Aquí el Estado está al debe con respecto protocolos para volver a levantar viviendas. Estoy pensando en las zonas de seguridad para soluciones habitacionales que están rodadas por plantaciones forestales y que actualmente no se contemplan”, detalló el académico.
