Alerta sanitaria: Brote de ébola en el Congo ya deja más de 900 casos sospechosos y 223 muertes
La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) continúa en una alarmante fase de escalada. Desde que se declaró oficialmente el brote el pasado 15 de mayo en el este del país africano, las autoridades sanitarias ya registran al menos 906 casos sospechosos y 223 muertes presuntamente causadas por el virus.
El balance oficial de laboratorio confirma hasta el momento 105 casos positivos y 10 fallecimientos ratificados. Estos contagios se distribuyen en diversas zonas sanitarias de las provincias orientales de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur. Sin embargo, los organismos internacionales advirtieron que la cifra real de víctimas y afectados podría ser significativamente mayor a medida que se actualicen los datos en terreno.
Guerra y geografía: Los enemigos de la contención
Tanto la OMS como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (CDC África) emitieron una alerta respecto a los factores que están agravando la crisis. La propagación del ébola se está viendo severamente potenciada por dos factores críticos:
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El conflicto armado: Las milicias activas en el este de la RDC impiden el libre tránsito de la ayuda.
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Dificultades logísticas: La geografía de la región impone severas barreras para que los equipos médicos logren acceder a las comunidades más remotas y aisladas.
Ante este complejo escenario, el director de la OMS instó de manera urgente a un alto el fuego inmediato en las áreas en conflicto, con el objetivo de garantizar corredores humanitarios seguros que permitan asistir a la población y contener el avance del virus.
Amenaza de expansión regional
La preocupación ya traspasó las fronteras del Congo. La vecina nación de Uganda ya reportó los primeros casos vinculados directamente a este brote, lo que encendió las alarmas de los gobiernos locales. Debido a esto, las autoridades sanitarias de la zona han intensificado al máximo los esfuerzos de vigilancia epidemiológica y control fronterioso para evitar que la epidemia se transforme en una crisis continental.
