Boric en la Facultad de Derecho: “Quiero ver a los estudiantes presentes en el debate público”
En una visita cargada de simbolismo y nostalgia, el Presidente Gabriel Boric regresó a las aulas de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile para encabezar la inauguración del megaproyecto arquitectónico “Cimientos de la Facultad”. Sin embargo, más allá del corte de cinta en el histórico edificio de Pío Nono 1, el mandatario aprovechó la instancia para enviar un mensaje político clave al movimiento estudiantil.
Recordando su pasado como dirigente y expresidente del Centro de Estudiantes de Derecho (CED), Boric instó a los actuales alumnos a “recuperar la FECh” (Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile), organismo que ha atravesado periodos de acefalía y baja participación en años recientes.
“Quiero ver a los estudiantes presentes en el debate público. Son necesarios en la discusión del país”, afirmó el jefe de Estado, enfatizando el rol histórico de la Universidad de Chile en la construcción de la identidad nacional.
Una cumbre del poder judicial y académico
La ceremonia no solo destacó por las palabras del Presidente, sino por la alta convocatoria de figuras clave del Estado, todas vinculadas a la facultad. Entre los asistentes destacaron: Dorothy Pérez, Contralora General, Alberto van Klaveren, Canciller, Jorge Grünberg, Fiscal Nacional Económico, Luis Cordero, exministro de Justicia y actual ministro de Seguridad Pública (y docente de la casa de estudios) e integrantes de la Corte Suprema y el Tribunal Constitucional.
El trasfondo político
El llamado del mandatario ocurre en un momento crítico: a escasos días de concluir su periodo presidencial. La intervención se interpreta como una respuesta indirecta a las críticas de la oposición, que han cuestionado la baja intensidad de las movilizaciones y la “ausencia” de las agrupaciones estudiantiles —tradicionalmente activas— durante su administración.
Boric fue enfático en señalar que, aunque el país atraviesa momentos desafiantes, no comparte las “miradas catastrofistas” de ciertos sectores, abogando por una juventud organizada que proponga soluciones en lugar de replegarse.
