CFA advierte que déficit fiscal es un “problema persistente” y ve riesgo de superar tope de deuda
Un lapidario informe publicó el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) respecto al estado de las arcas fiscales chilenas. El organismo advirtió que el desequilibrio en la “billetera pública” ha dejado de ser una situación transitoria para convertirse en un “problema persistente”, alertando que, de no aplicarse medidas correctivas urgentes, la deuda pública podría superar el nivel prudente del 45% del PIB en el mediano plazo.
El factor del desvío: Errores de proyección y bajo cumplimiento
El informe detalla que el Balance Estructural (BE) cerró el año pasado con un déficit del -3,6% del PIB, una cifra muy alejada de la meta original del -1,1%. Según el CFA, este desajuste responde principalmente a:
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Errores reiterados: Proyecciones de ingresos (especialmente tributarios no mineros) significativamente más altas de lo que finalmente se recaudó.
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Efectividad nula: El plan de acciones correctivas del Ejecutivo fue calificado como de “escasa efectividad”.
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Bajo impacto legal: Un desempeño peor de lo esperado de la Ley de Cumplimiento Tributario.
“La persistencia de déficits estructurales elevados y el aumento sostenido del gasto por intereses configuran un escenario de estrés fiscal que refuerza la urgencia de retomar una senda creíble”, sentenció el Consejo.
Riesgos para la deuda y activos agotados
A pesar de que la deuda bruta se mantuvo en niveles similares al año anterior, el CFA aclaró que esto no se debió a una buena gestión, sino a factores externos y transitorios como la apreciación del tipo de cambio.
Sin embargo, el dato más alarmante es el agotamiento de los Otros Activos del Tesoro Público (OATP), los cuales se utilizaron intensivamente para financiar el gasto, cayendo de US$2.946 millones a apenas US$46 millones al cierre del año.
Medidas insuficientes
El Consejo también apuntó a que no se materializaron reformas clave que habrían aliviado la presión fiscal, tales como cambios en el subsidio por incapacidad laboral (licencias médicas), financiamiento universitario y subsidios eléctricos.
En términos históricos, el CFA estima que la magnitud del desvío en 2025 es inusualmente elevada, considerando que no hubo eventos macroeconómicos extraordinarios (como una pandemia o crisis global) que justificaran tales cifras.
