Corresponsabilidad: Acciones para prevenir incendios forestales y dar continuidad eléctrica
Cuando hablamos de continuidad del suministro eléctrico, no hablamos solamente de mantener las luces encendidas. Hablamos del funcionamiento de centros de salud, sistemas de agua potable rural, telecomunicaciones, establecimientos educacionales, actividades productivas y servicios esenciales para la ciudadanía. Por eso, prepararnos oportunamente para la temporada de altas temperaturas es también una tarea de seguridad y resiliencia regional.
Es por ello, que, a través del Ministerio de Energía, fortalecimos el enfoque preventivo y la corresponsabilidad es la clave. Ya sea por caída de árboles o ramas sobre cables conductores de electricidad o postes, se pueden generar interrupciones prolongadas, daño a instalaciones y bajo determinadas condiciones, incrementar el riesgo de inicio o propagación de incendios. Precisamente por ello, las labores de poda, despeje, revisión de redes y mantención de las franjas de seguridad constituyen acciones preventivas fundamentales. Y para ello, a través de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles se fiscaliza que las empresas mantengan adecuadamente sus instalaciones y realicen las podas y despejes como medidas necesarias para mejorar la seguridad y la continuidad del suministro.
A través de un trabajo entre los diversos servicios públicos y la corresponsabilidad con el sector privado, se ha desarrollado un trabajo con un propósito concreto: identificar los riesgos antes de que se transformen en una emergencia y coordinar oportunamente las acciones necesarias para mitigarlos. Además, con estos antecedentes se permite focalizar la gestión y avanzar en coordinación con los municipios, empresas y propietarios hacia soluciones oportunas.
Esta coordinación adquiere cada vez mayor importancia frente a emergencias climáticas y desastres. Para ello es preciso fortalecer la capacidad del sector de anticiparse y responder ante amenazas que puedan afectar el abastecimiento energético. La prevención territorial que estamos impulsando en el Maule está plenamente alineada con ese desafío nacional.
Tenemos algo claro. Una red eléctrica resiliente no se construye durante la contingencia. Por ello, la planificación, el mantenimiento, la fiscalización y la coordinación en el territorio entre todos los actores, es indispensable para que las familias del Maule puedan contar con un suministro eléctrico cada vez más seguro y continuo.
Por Carlos Buena
Seremi de Energía
