El Maule cuenta con el primer médico genetista en el HRT
Dr. Daniel Amato, el primer y único médico genetista en toda la Región del Maule y se desempeñará en el Hospital de Talca. Su llegada se enmarca en la necesidad de dar respuestas a los pacientes que llevaban años esperando atención especializada.
La labor del médico genetista se centra en el diagnóstico de enfermedades raras, hereditarias y de origen genético, “El diagnóstico no solo entrega respuestas clínicas, también ayuda a guiar los cuidados, tratamientos y orienta sobre el seguimiento futuro. Además, permite asesorar a las familias sobre riesgos reproductivos o recurrencia en otros miembros”, indicó el especialista.
Dr. Amato fue formado como médico en Venezuela y se especializó en genética clínica en la Pontificia Universidad Católica de Chile a través de una beca ministerial.
El genetista trabaja de forma transversal con múltiples unidades clínicas del hospital, “Necesito la visión del cardiólogo, del neurólogo, del endocrino, del pediatra… Solo con una mirada integral puedo plantear una sospecha diagnóstica certera”, explica Amato. Actualmente, recibe derivaciones principalmente desde
áreas como neurología, pediatría, oncología y endocrinología.
Entre las condiciones más comunes que evalúa se encuentran malformaciones congénitas, trastornos del neurodesarrollo, dismorfias faciales, enfermedades hereditarias, cánceres familiares y síndromes genéticos, entre otros.
Proyección: laboratorio genético y reducción de listas de espera
Uno de los proyectos más importantes del especialista es instalar un laboratorio de citogenética en el hospital, lo que permitirá realizar estudios como cariotipos de forma local, reduciendo los actuales tiempos de espera que implican enviar muestras a otras regiones del país. “Así mantenemos la información en el hospital y mejoramos los tiempos diagnósticos”, enfatizó.
Además, el equipo está trabajando en generar flujos internos para derivación oportuna, seguimiento y mejor organización de exámenes. “Hoy ya estamos abordando una lista de espera que arrastraba años, con pacientes sin diagnóstico, y que ahora pueden acceder a esta atención sin salir de la región”.
