Estudios demuestran los efectos de la chía como un aliado natural para controlar la hipertensión arterial
La hipertensión arterial es una condición que afecta a millones de personas en todo el mundo, siendo además un factor de riesgo significativo para las enfermedades cardiovasculares. En Chile, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 36% de la población padece esta patología, superando el promedio global del 33%, y solo el 34% de esas personas la tiene controlada. Una preocupante estadística que ha impulsado numerosas investigaciones a buscar nuevas maneras de frenar su avance y, en algunos de éstos aparecen los efectos positivos de la chía en el control de la hipertensión.
Hay que considerar que la presión arterial alta puede ser influenciada por diversos factores. Algunos factores no modificables, como la herencia, el sexo, la edad y la raza, pero existen otros que pueden modificados como la obesidad, el consumo de alcohol y los hábitos alimenticios. En este contexto, la dieta juega un papel clave en el control de la presión arterial, y la incorporación de semillas, como la chía, es altamente beneficiosa para mantenerla en niveles saludables.
Según Carolina Chica, gerente de Nutrición, Investigación y Desarrollo de Benexia, actualmente “se recomienda a personas hipertensas seguir una dieta DASH (DietaryApproachesto Stop Hypertension), que se enfoca en el consumo de alimentos ricos en fibra, bajos en grasas saturadas y colesterol, y altos en ácidos grasos omega-3. Estudios recientes han demostrado una asociación entre el consumo de chía, la mayor fuente vegetal de omega-3 ALA, y una reducción significativa de la presión arterial”.
De acuerdo con una investigación publicada en el PlantFoodsfor Human NutritionJournal, el consumo de chía puede contribuir a reducir la presión arterial en pacientes hipertensos, incluso en aquellos que están recibiendo tratamiento médico. El estudio incluyó a personas tratadas y no tratadas con medicamentos para la hipertensión, a las cuales se les administró 35 g/día de harina de chía o un placebo durante un período de 12 semanas. Si bien el grupo que recibió el placebo no mostró cambios significativos en la presión arterial, se observó una significativa reducción en la presión arterial sistólica/diastólica en aquellos que consumieron chía,tanto en los que estaban bajo tratamiento médico como en los que no.
Los resultados obtenidos tras el consumo de chía por parte de personas hipertensas también revelaron una notable reducción en la oxidación de los lípidos. Esto resulta clave teniendo en cuenta que el daño oxidativo tiende a aumentar en individuos con presión arterial alta, lo que, a su vez, incrementa el riesgo cardiovascular.
La especialista de Benexia resalta que “la chía contiene una variedad de moléculas bioactivas, como polifenoles, tocoferoles y fitoesteroles, lo que explica sus propiedades beneficiosas para la salud cardiovascular y la salud en general.”
