Kast califica la situación financiera como “emergencia económica” y revela que el déficit fiscal de 2025 duplicó la meta original
Un crudo diagnóstico sobre el estado actual de las finanzas públicas y la actividad productiva del país marcó el bloque económico de la primera Cuenta Pública del Presidente José Antonio Kast ante el Congreso Nacional. El Jefe de Estado advirtió que la realidad económica superó las proyecciones más pesimistas de su equipo, obligando a priorizar el ordenamiento fiscal.
“Cuando asumimos, aventuramos que la situación era difícil. Dos meses después, hemos constatado que el estado económico de la nación es incluso más complejo de lo que se podía prever”, manifestó el Mandatario, calificando el escenario actual como una “emergencia económica”.
El origen del desbalance fiscal
El foco principal de la crítica presidencial estuvo puesto en el cierre del año presupuestario anterior. Kast reveló que las cuentas fiscales muestran un desajuste severo respecto a los compromisos internacionales y locales que se habían adoptado.
| Indicador Fiscal 2025 | Porcentaje del PIB |
| Compromiso Original de Déficit | 1,6% |
| Déficit Estructural Real al Cierre | 3,7% |
El Mandatario atribuyó esta brecha a una sobreestimación de los recursos disponibles por parte de la administración previa. “El problema no fue solo gastar de más, sino prometer ingresos que nunca llegaron”, cuestionó, señalando que la recaudación efectiva estuvo muy por debajo de las metas trazadas y alertando sobre el encarecimiento de la deuda estatal.
“Cada peso que el Estado destina a pagar intereses de una deuda mal administrada es un peso que no llega a seguridad, salud, educación, pensiones o a las familias que más lo necesitan”, argumentó.
Plan de contención: Ajuste de $1,3 billones
Frente a este adverso panorama, el Ejecutivo informó que ya se encuentra en marcha un plan de austeridad y eficiencia pública. Durante los primeros dos meses de gestión, el Ministerio de Hacienda ha implementado medidas de contención de gasto que superan los 1,3 billones de pesos.
A pesar de la magnitud del ajuste, el Jefe de Estado buscó dar tranquilidad a la ciudadanía asegurando que el recorte de gastos se concentrará en la burocracia estatal y la ineficiencia, blindando el gasto social:
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Protección social: El ajuste fiscal se ejecutará sin afectar los beneficios vigentes de las familias vulnerables.
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Prioridad presupuestaria: Se mantendrá e intensificará el financiamiento destinado a la crisis de seguridad pública.
“Heredamos un país con las cuentas desordenadas, y nuestra obligación no es quejarnos, sino ordenarlas”, concluyó Kast, fijando el reordenamiento de la billetera pública y la reactivación del empleo como las piedras angulares para el resto de su período gubernamental.
