Ley Integral para proteger a las mujeres de Chile: conoce de qué trata
El Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género lanzó su campaña nacional 2025 para visibilizar la nueva Ley Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres.
Se trata de una ley clave, ya que representa un cambio profundo en la forma en que el Estado de Chile aborda la violencia de género. En ese sentido, la campaña busca informar a la ciudadanía, especialmente a las mujeres, algunos alcances de esta ley, que permite una respuesta más coordinada y eficaz frente a las distintas formas de violencia de género.
La campaña, además, pretende dar un paso más allá respecto de las anteriores, pues ya no solo se busca que la sociedad se sensibilice frente a las distintas formas de violencia de género, sino que también toda la ciudadanía conozca la nueva Ley y exija su cumplimiento.
En ese sentido la Ley Integral define 9 formas de violencia:
Física
Psicológica
Sexual
Económica
Simbólica
Institucional
Política
Violencia en el trabajo
Gineco-obstétrica
Además, promueve la educación no sexista en establecimientos educativos; reconoce como violencia de género aquella ejercida contra niñas, niños y adolescentes, con el objeto de dañar a sus madres o cuidadoras; incluye las relaciones de pololeo como violencia intrafamiliar; instruye la coordinación entre instituciones, para impulsar y mejorar las políticas de prevención y abordaje de la violencia de género.
En términos más específicos, esta ley establece cinco cambios fundamentales:
El fortalecimiento de las medidas cautelares como las órdenes de alejamiento, pues exige su supervisión judicial para que efectivamente se cumplan.
La incorporación de la violencia digital, pues establece sanciones a quienes exhiban, difundan o publiquen contenido íntimo sin consentimiento.
La creación de un Sistema Integrado de Información de Casos de Violencia de Género, para que las víctimas no tengan que contar una y otra vez lo que vivieron.
El reconocimiento de la violencia gineco-obstétrica, que es tipificada como un agravante.
Provisión de servicios y acompañamiento para la reparación física, psicológica y social de las mujeres que han vivido violencia
