Misión Artemis II: La cápsula Orión se prepara para un regreso extremo al doble de la temperatura del Sol
La histórica misión Artemis II llega a su fin. Tras 10 días de travesía lunar y de haber establecido un nuevo récord de distancia recorrida por el ser humano en el espacio, la nave se dispone a realizar su maniobra más crítica: el regreso a la Tierra. El amarizaje está programado para las 23:00 horas de Chile (20:00 de California) de este viernes.
Aunque la misión ha sido un éxito técnico, los cuatro astronautas a bordo deberán superar la prueba de fuego definitiva. Al entrar en contacto con la atmósfera terrestre, la cápsula Orión se convertirá en una bola de fuego que desafiará los límites de la ingeniería térmica.
Velocidades hipersónicas: 40 veces más rápido que un avión
El regreso no será sencillo. Se estima que la cápsula impactará la atmósfera a una velocidad de 11 kilómetros por segundo (aproximadamente 40.000 km/h). Para dimensionar la magnitud, esto equivale a viajar 40 veces más rápido que un avión comercial de pasajeros.
Para lograr un descenso seguro, la nave debe reducir drásticamente esta velocidad y su energía cinética hasta casi cero, permitiendo que el sistema de paracaídas se despliegue sin desgarrarse antes de tocar el agua.
El “escudo” frente a los 10.000 grados Celsius
El mayor peligro reside en el calor extremo. Al moverse a más de 30 veces la velocidad del sonido, la cápsula será envuelta por una onda de choque que elevará la temperatura del aire circundante a unos 10.000 °C.
Comparativa del calor extremo:
- Superficie del Sol: 5.500 °C aprox.
- Onda de choque Artemis II: 10.000 °C (Casi el doble de la temperatura solar).
Para que la tripulación sobreviva a este infierno exterior, la cápsula utiliza un avanzado sistema de protección térmica. Según los informes técnicos, mientras el aire exterior arde a 10.000 °C, el diseño del escudo térmico permite disipar la energía, manteniendo la superficie del escudo a unos 3.000 °C y el interior de la cabina en niveles habitables.
Seguimiento en vivo
El mundo científico sigue con atención las últimas horas de la misión. De completarse el amarizaje de forma exitosa, la NASA y sus aliados internacionales habrán consolidado el paso más importante para el retorno definitivo del ser humano a la superficie lunar en los próximos años.
