Ola de amenazas de tiroteos en colegios pone en jaque la seguridad escolar a nivel nacional
El recrudecimiento de la violencia escolar en el país alcanzó un nuevo punto crítico este jueves 2 de abril. Una serie de amenazas de ataques armados, difundidas principalmente a través de redes sociales, obligó a la suspensión de clases en múltiples regiones, instalando un clima de psicosis en las comunidades educativas a pocos días del grave incidente registrado en Calama.
Antofagasta: Suspensión preventiva en tres planteles
En la capital regional del norte, la jornada se vio truncada para los alumnos de los liceos A-14, B-13 y la Escuela F-94. Tras detectarse advertencias sobre posibles tiroteos, las autoridades locales activaron los protocolos de emergencia para resguardar la integridad de estudiantes y docentes, decretando la suspensión total de actividades académicas.
Maule: Alerta en Linares
La zona central no quedó exenta de esta escalada. En la Región del Maule, el Colegio Salesianos de Linares determinó cancelar su jornada de forma inmediata. La dirección del establecimiento tomó la medida luego de que circulara un mensaje explícito que advertía sobre un presunto ataque al interior del recinto, priorizando la seguridad preventiva frente a la incertidumbre.
Biobío: Vigilancia bajo tensión
En la Región del Biobío, si bien no se llegó a la suspensión de las aulas, el ambiente de tensión fue similar. Estudiantes denunciaron diversas amenazas en plataformas digitales, lo que derivó en un monitoreo constante por parte de las autoridades educativas y policiales, manteniendo las clases bajo una estricta vigilancia de los protocolos de seguridad interna.
Estas situaciones se dan en medio de un intenso debate legislativo y social sobre la seguridad en los establecimientos educacionales, reactivado tras el reciente ataque en Calama que ha forzado al Ministerio de Educación y a las policías a redoblar los esfuerzos de prevención ante el fenómeno de las amenazas virtuales.
