Sistema frontal preocupa a agricultores del Maule por posibles daños en cultivos
Las precipitaciones registradas este martes alcanzaron los 25 milímetros en Talca. Especialistas y representantes del sector agrícola advierten que la magnitud del evento es poco habitual para octubre y podría generar daños en frutales y retrasos en las labores agrícolas.
Las lluvias que afectaron este martes 6 de octubre a la Región del Maule generaron preocupación entre agricultores y productores, debido a que el sistema frontal se presentó en una etapa sensible para distintos cultivos y plantaciones.
En Talca se registraron alrededor de 25 milímetros de precipitaciones, en un mes en que habitualmente las lluvias comienzan a disminuir y las temperaturas aumentan de manera sostenida.
Para el agroclimatólogo y académico de la Universidad de Talca, Patricio González, las condiciones registradas se encuentran fuera de los parámetros habituales para esta época del año. “En general en octubre suele llover, pero muy poco. Estamos hablando de 10 a 15 milímetros, eso es como lo normal, pero lo más normal es que no llueva en octubre. Ya deberíamos tener temperaturas de 25, 26 grados, tener cielos despejados, tener vistas muy cálidas y nada de eso ha ocurrido”.
González explicó que el promedio de precipitaciones para octubre en el Maule bordea los 15 a 20 milímetros, por lo que los registros de este evento representan un nivel significativo para el inicio de la primavera agrícola.
Riesgo para frutas y plantaciones
Uno de los principales riesgos está asociado a los frutales que se encuentran en pleno desarrollo. La lluvia y, eventualmente, el granizo pueden provocar daños físicos en frutas como cerezas y manzanas, generando heridas que pueden afectar su comercialización.
“Con que caigan 5 o 10 milímetros sobre la fruta, ya le deja una partición”, explicó González.
El especialista también advirtió que, si posteriormente se presentan temperaturas elevadas, la humedad acumulada en la fruta puede favorecer la aparición de hongos y procesos de pudrición, aumentando las pérdidas para los productores.
Desde el sector agrícola, el director de la Agrícola Central de Talca, Fernando Medina, calificó el evento como anómalo debido principalmente a su magnitud.
“Lluvias de octubre siempre ha habido, lo anormal en este caso es la magnitud”, señaló.
Labores agrícolas y costos adicionales
El impacto no se limita a los eventuales daños en las plantaciones. Las precipitaciones también pueden modificar los calendarios de trabajo de los agricultores y retrasar labores propias de esta época del año.
Medina explicó que las condiciones obligan a realizar tareas adicionales que no estaban consideradas inicialmente en los presupuestos de los productores. “Nos obliga a aplicar y a seguir haciendo labores que están muy fuera de presupuesto y atrasa otras labores. Por ejemplo, las siembras de maíz que son de temporada, las va atrasando… ya estamos muy atrasados y seguimos atrasándolas mucho, y eso causa costos adicionales que no están previstos”, indicó.
Ante este escenario, el representante agrícola llamó a mantener medidas preventivas y monitorear permanentemente el estado de los cultivos.
“Hoy día hay que desaguar lo que más se pueda y estar atento, en el caso de los cultivos de siembra, a la resiembra. En el caso de los frutales, aplicaciones de fungicidas que no estaban previstas en los planes originales”, recomendó.
Las próximas jornadas serán claves para determinar el impacto efectivo de las precipitaciones sobre la agricultura regional, especialmente en las zonas rurales del Maule, donde la actividad agrícola constituye una de las principales fuentes de trabajo y sustento para miles de familias.
