Una bacteria resistente pone en jaque la producción nacional de tomate
Una reciente investigación del Centro de Estudios Avanzados en Fruticultura (CEAF) ha encendido las alarmas en el sector agrícola chileno. El estudio, liderado por la Dra. Miryam Valenzuela y publicado en la revista Pest Management Science, evidenció que la bacteria Clavibacter michiganensis —causante del devastador “Cáncer Bacteriano” en tomates— está mutando para resistir las aplicaciones de cobre, el principal método de control utilizado en el país.
El equipo analizó cepas recolectadas en las zonas de mayor producción (Valparaíso, O’Higgins y Maule), descubriendo que el uso intensivo de este metal ha generado una “presión de selección”. En términos simples: se aplica tanto cobre que solo las bacterias más fuertes sobreviven y se reproducen.
El “escudo” genético El hallazgo clave es la identificación del gen copB. Según explica la Dra. Valenzuela, este gen actúa como una “bomba de expulsión” que detecta niveles altos de cobre y los elimina de la bacteria antes de que causen daño. Al ser un gen transferible, la población de bacterias resistentes puede crecer con gran rapidez.
“La bacteria se está haciendo resistente y, además, coloniza el sistema vascular de la planta, donde el cobre —que es preventivo— no llega”, advierte la experta. El estudio enfatiza que seguir aumentando las dosis de cobre no es la solución, ya que solo dañaría la salud de los suelos sin frenar la plaga.
