OMS fija 42 días de cuarentena para los evacuados del crucero MV Hondius ante posibles nuevos brotes
La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó este martes un balance de 11 casos positivos y tres fallecimientos por hantavirus relacionados con el crucero MV Hondius. Tras la evacuación masiva en Tenerife el pasado fin de semana, el organismo mantiene a más de un centenar de personas bajo estricta vigilancia epidemiológica en diversos países.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió desde Madrid que la emergencia sanitaria “todavía no termina”. Según el directivo, el prolongado periodo de incubación del virus sugiere la posibilidad de que aparezcan nuevos diagnósticos en las próximas semanas.
Vigilancia internacional y casos activos
Tras el desembarco, el seguimiento se extiende a 121 personas, entre pasajeros y tripulación, distribuidos en naciones como España, Francia, Países Bajos, Suiza, Sudáfrica y Estados Unidos. “No hay indicios de que estemos ante el inicio de un brote de mayor magnitud, pero la situación podría cambiar”, señaló Tedros en una comparecencia conjunta con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
Entre los nuevos casos detectados destacan:
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España: Un ciudadano evacuado, actualmente aislado en un hospital militar de Madrid.
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Francia: Una pasajera cuyo estado de salud se ha agravado en las últimas horas.
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Estados Unidos: Dos ciudadanos confirmados, uno de ellos asintomático.
La organización ha establecido un protocolo de seguimiento activo de 42 días para todos los expuestos, fijando el 21 de junio como la fecha de seguridad para levantar las cuarentenas.
Preocupación por la “Cepa Andes”
La alerta internacional se centra en que el brote corresponde a la cepa Andes. A diferencia de otras variantes del hantavirus —cuya transmisión suele limitarse al contacto con fluidos de roedores—, la cepa Andes es la única con capacidad demostrada de transmisión entre humanos mediante contacto estrecho.
Pese a la especificidad del virus, Tedros hizo un llamado a la calma ante las críticas por la gestión del desembarco en las Islas Canarias, asegurando que el riesgo de propagación para la población general, tanto en Tenerife como a nivel global, se mantiene en niveles “bajos”.
