Ley de Etiquetado: Los sellos pierden fuerza a 10 años de su debut
Este sábado se cumple una década desde la entrada en vigor de la Ley de Etiquetado de Alimentos, la histórica normativa que introdujo los sellos negros “Alto en” para advertir sobre los excesos de azúcares, grasas saturadas, sodio y calorías en los productos.
A diez años de este hito, un reciente estudio de Activa Research analizó la percepción ciudadana y el impacto real de la medida en el comportamiento de los consumidores chilenos.
Alta valoración, pero menor influencia al comprar
El estudio revela un escenario de contrastes: aunque la normativa goza de un sólido respaldo ciudadano, su capacidad para modificar la intención de compra ha mostrado un retroceso generalizado en comparación con mediciones anteriores.
Valoración general: El 68% de la población mantiene una percepción positiva de los sellos.
El efecto en el carro de compras: La influencia de los sellos al momento de elegir un producto cayó en todas las categorías. Las variaciones muestran que los consumidores se están volviendo menos sensibles a las advertencias:
Categoría de Sello Nivel de influencia actual en la compra
Azúcar 68%
Grasas Saturadas 66%
Sodio 66%
Calorías 66%
¿Qué es lo que más preocupa a los chilenos?
El informe de Activa Research también indagó en qué combinaciones o componentes son percibidos como los más peligrosos para la salud:
El combo más temido: El 52% de los encuestados cree que la combinación de grasas + azúcar es la más dañina de todas.
Azúcar vs. Grasas: El azúcar por sí solo sigue siendo el principal enemigo percibido (41%), superando a las grasas individuales, que se quedan en el tercer lugar con un 36%.
El factor sodio: Solo un 14% percibe el sello “Alto en sodio” como el más perjudicial.
Evaluación de la normativa: Aporte educativo vs. Impacto en salud
Finalmente, al evaluar el legado de la ley a largo plazo, los chilenos separan el valor educativo de los resultados concretos en el bienestar físico:
Hábitos alimenticios: Un 68% de los encuestados destaca que la ley representa un aporte positivo para generar mejores hábitos en la población.
Impacto en la salud: Un 40% considera que la normativa tiene un “alto aporte” a la salud pública general. Sin embargo, esta cifra encendió una pequeña alerta al caer 5 puntos en relación con la última medición.
