La ONU alerta sobre un episodio histórico de El Niño: su peak se proyecta para fines de año
El mapa climático global afronta una alerta mayor tras las últimas previsiones presentadas por la Organización Meteorológica Mundial (OMM). El fenómeno meteorológico de El Niño no solo mantendrá su trayectoria ascendente durante el tramo final del año, sino que se encamina a figurar entre los eventos climáticos más severos observados desde mediados del siglo XX.
De acuerdo con el informe de la agencia de la ONU emitido este jueves 8 de octubre, el calentamiento del Pacífico ecuatorial alcanzará su cénit durante el mes de diciembre de 2026. Los impactos asociados a esta anomalía continuarán alterando las variables térmicas y pluviométricas globales a lo largo de 2027.
La principal alarma radica en la rapidez con la que se están elevando las temperaturas de las masas de agua en la cuenca del Pacífico, un motor climático capaz de desencadenar desde prolongadas sequías hasta precipitaciones torrenciales y olas de calor sin precedentes.
Un calentamiento oceánico que desafía las marcas históricas
Los registros marinos recopilados en los últimos meses reflejan una aceleración inusual. La anomalía térmica de la superficie oceánica, que en junio se situaba en 1,6 °C sobre el promedio, escaló hasta los 2,5 °C en agosto.
Las proyecciones para el período de octubre a diciembre apuntan a una desviación térmica cercana a los 3,7 °C. De alcanzarse este umbral, se sobrepasaría holgadamente el techo de 2,6 °C registrado durante el episodio de 2015-2016, situando al evento actual entre los más potentes reportados desde 1950.
Duración y persistencia del evento
Celeste Saulo, directora de la Organización Meteorológica Mundial, remarcó la solidez de los modelos actuales, los cuales otorgan prácticamente un 100% de probabilidad a que el fenómeno se extienda al menos hasta febrero de 2027.
“El calor acumulado en las capas oceánicas actúa como un suministro continuo de energía, exacerbando la magnitud del fenómeno y prolongando sus repercusiones en el sistema climático planetario”
Dinámica y repercusiones a escala global
Como componente cálido del ciclo de la Oscilación del Sur (ENOS), El Niño altera los patrones habituales de circulación del aire y la humedad en la atmósfera terrestre. Sus efectos se distribuyen de manera asimétrica según la geografía:
Efectos directos: Alteración drástica en el régimen de lluvias, aumento generalizado de las temperaturas medias globales y mayor frecuencia de episodios meteorológicos violentos.
Impactos regionales variados: Mientras ciertas zonas geográficas sufrirán un déficit severo de precipitaciones e incrementos en el riesgo de incendios, otras latitudes experimentarán un exceso de humedad propicio para inundaciones y deslaves.
