Alza en el precio del cobre podría impulsar la aceleración de proyectos vinculados a la industria
Durante los últimos días, el precio del cobre ha registrado alzas que incluso han alcanzado niveles históricos. Ello contribuye al aumento de los ingresos fiscales, además de impulsar la inversión minera y ofrecer mejores perspectivas para la economía chilena.
Para el director del Centro de Minería de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Jaime Morales, este contexto no solo impacta positivamente en el desarrollo económico del país, sino que también podría acelerar la tramitación de proyectos legislativos vinculados a la industria. Entre ellos, destacó la regulación de permisos para incentivar el ingreso de nuevas concesiones mineras y, con ello, aumentar la producción de cobre.
El académico sostuvo que contar con una nueva legislación es prioritario para el crecimiento de la industria minera del cobre, subrayando que la reducción de los tiempos de tramitación de permisos es fundamental para que Chile mantenga su competitividad y liderazgo a nivel mundial.
“Las nuevas normativas permiten que exista mayor inversión extranjera, aumentando la apertura de nuevos proyectos mineros. Esto incrementa la recaudación fiscal y el empleo, lo que es muy relevante para universidades como la nuestra, ya que se requiere más personal capacitado en el área minero-metalúrgica. De este modo, también se vuelve más atractiva la oferta de carreras asociadas a la minería”, comentó.
Por otra parte, Morales advirtió que, si bien los periodos de alza son positivos para el país, también es necesario prepararse para cuando el escenario se invierta y se produzca una baja en el precio del cobre, sin que ello implique una reducción proporcional en los costos indirectos de operación. “Esto puede provocar variaciones en los costos operacionales y afectar el funcionamiento de las empresas”, apuntó.
En esa línea, el académico planteó que, considerando el rol predominante de la estatal CODELCO en el sector, es necesario fortalecer la gestión administrativa para optimizar procesos en sus distintas divisiones y mejorar la eficiencia productiva. “De esta forma, podrían procesar sus minerales más eficientemente y reducir costos de producción, mitigando el impacto de una eventual caída en el precio del cobre”, finalizó.
