“Chile Aprende y Avanza”: El nuevo plan que busca potenciar la educación básica desde sus cimientos
La ministra María Paz Arzola, y el subsecretario de Educación, Daniel Rodríguez, presentaron el Programa Chile Aprende y Avanza en el Liceo Bicentenario Monseñor Enrique Alvear de la comuna de Pudahuel. Esta iniciativa busca fortalecer los aprendizajes basales -lectura y matemáticas- desde los primeros años y el desarrollo de una cultura educativa que otorgue sentido y sostenibilidad a estos aprendizajes.
La ministra María Paz Arzola, destacó que este programa corresponde a un anuncio realizado por el Presidente de la República, José Antonio Kast, en su pasada cuenta pública. “Chile Avanza y Aprende busca convertir al Ministerio de Educación en un facilitador, en un apoyo hacia las escuelas. Es un plan que no nace desde cero; recoge aquellas experiencias que han resultado positivas. Estamos hoy en un Liceo Bicentenario de Excelencia, que es un ejemplo de cómo las buenas prácticas pueden generar buenos resultados”.
La secretaria de Estado añadió que para ello, como ministerio “vamos a poner a disposición de ellos evaluaciones, como por ejemplo la evaluación de lectoescritura para segundo básico que se implementará este año, que será una evaluación clave para que los profesores puedan tener un diagnóstico que les permita identificar a tiempo los rezagos de los estudiantes; formación docente en estrategias basadas en evidencia, y recursos pedagógicos y orientaciones que les permitan apropiarse sobre la base de su proyecto educativo de todos estos elementos, y que permitan adaptar la enseñanza al nivel del estudiante y poner metas apropiadas para cada estudiante”.
Por su parte, el subsecretario de Educación, Daniel Rodríguez, afirmó que “lo que busca Chile Aprende y Avanza es entregar herramientas a los colegios para que sean espacios en donde los estudiantes puedan aprender y estar bien. Eso buscan los dos pilares de esta estrategia: poner el foco en lo que sucede en la sala de clases a través de los aprendizajes basales y construyendo una cultura educativa que facilite el espacio en que se desarrollan esos aprendizajes”.
En efecto, el primer pilar del plan, Aprendizajes Basales, busca garantizar que todos los estudiantes lean comprensivamente antes de terminar 2° básico y dominen operaciones matemáticas básicas antes de terminar 4° básico. Busca asegurar que los aprendizajes basales se adquieran en el nivel que corresponden, evitando que los rezagos se acumulen e interfieran en las trayectorias educativas.
En tanto, el pilar Cultura Educativa promoverá una cultura educativa positiva y segura que fomente una convivencia respetuosa y con foco en el desarrollo integral de cada estudiante. Para ello, alineará las acciones existentes de convivencia, formación ciudadana y desarrollo físico y socioemocional al proyecto educativo institucional, bajo el liderazgo intencionado de los directivos.
“Estos dos pilares se potencian mutuamente. Una cultura educativa sólida crea las condiciones necesarias para que los estudiantes aprendan en un ambiente seguro y motivador. A su vez, la experiencia de logro académico fortalece el sentido de pertenencia y el bienestar. El desarrollo interrelacionado de ambos pilares genera un círculo virtuoso y permite avanzar hacia instituciones educativas de calidad”, señaló la ministra Arzola.
Evitar una brecha crónica
El diagnóstico que originó el Programa Chile Aprende y Avanza revela que:
Tres de cada cinco niños en 2° básico no alcanzan el nivel de comprensión lectora esperado. El problema no es de lenguaje sino de decodificación: el 91% de quienes tienen rezago lector comprenden cuando se les lee en voz alta.
Sólo el 27,6% de estudiantes de 4° básico alcanza nivel adecuado en matemática. Uno de cada tres niños termina 4° básico sin dominar los contenidos matemáticos mínimos esperados para su edad.
Las denuncias por convivencia escolar alcanzaron un máximo histórico de 8.864 casos en 2024. Un preocupante 44% de adolescentes de 2° medio declara ser víctima de acoso reiterado.
Un niño sin competencias lectoras fundamentales a los 8 años tiene 88% de probabilidad de continuar con dificultades en 4° básico. La brecha se hace crónica, costosa de remediar, y acumula efectos negativos que limitan la continuidad educativa. Por otra parte, la investigación longitudinal internacional es concluyente: la intervención temprana en los primeros años de educación genera retornos sociales significativamente superiores a cualquier otra intervención posterior.
