Científicos de la UCM buscan transformar el tratamiento del cáncer prediciendo la respuesta a la quimioterapia
¿Es posible anticipar si la quimioterapia funcionará antes de iniciar el tratamiento? Esa es la pregunta que motivó al equipo liderado por el Dr. Armando Rojas Rubio, investigador de la Universidad Católica del Maule (UCM), a embarcarse en el desarrollo de un innovador biomarcador capaz de predecir la respuesta del organismo a la terapia antitumoral en cánceres digestivos, específicamente gástrico y colorrectal.
El proyecto, financiado por el Fondo de Innovación para la Competitividad Regional (FIC-R) del Gobierno Regional del Maule y ejecutado entre 2020 y 2025, busca ofrecer una solución concreta a una de las principales limitaciones de la quimioterapia: su eficacia incierta. Y es que, en muchos casos, los pacientes no responden a los tratamientos porque sus tumores pueden reparar el daño celular causado por los medicamentos. Esto implica no sólo sufrimiento humano, sino también un uso ineficiente de recursos del sistema de salud, explicó el Dr. Rojas.
Sobre cómo surgió la idea de desarrollar un biomarcador predictivo para quimioterapia, el Dr. Rojas indicó que fue “a partir de hallazgos previos realizados el 2011 en el marco de un proyecto FONDECYT Regular y la posterior publicación de un grupo alemán que reafirmaba nuestros primeros hallazgos (…) los hallazgos iniciales los encontramos en biopsias gástricas de pacientes infectados con H. Pylori”, explicó.
El biomarcador en desarrollo actúa como un “test de sensibilidad” que, al detectar la capacidad del tumor de reparar el daño inducido por la quimioterapia en su ADN, permite anticipar si el paciente podría beneficiarse con ese tipo de terapia en particular. Esta herramienta ya ha demostrado correlación con la sobrevida en pacientes sometidos a quimioterapia neoadyuvante, brindando de esta forma información relevante acerca de la potencial personalización del tratamiento oncológico.
Impacto en la salud pública
En Chile, más de 10.900 personas son diagnosticadas cada año con cánceres digestivos. En la Región del Maule, el impacto es especialmente crítico. En palabras del doctor Rojas, este biomarcador no sólo mejora la calidad de vida de quienes enfrentan un diagnóstico de cáncer, sino que también contribuye a decisiones médicas más informadas y menos invasivas.
Los primeros beneficiarios serán pacientes del Hospital Regional de Talca (HRT) y la Clínica UCM, pero el objetivo es prontamente escalar su uso a nivel nacional e internacional, posicionando al Maule como una región pionera en innovación médica.
En relación a las implicancias concretas que tendrá el contar con este avance tanto para los pacientes y como para los equipos médicos, el doctor Rojas, comentó que “Este biomarcador seguirá siendo sometido a estudios para reafirmar su presunta utilidad no sólo en pacientes tratados con fármacos radiomiméticos, sino también sometidos a tratamiento con radioterpia (…) En la actualidad se cuenta con una patente otorgada, lo cual adicionando nuevos datos en estudios con otros fármacos radiomiméticos o radioterapia se abre una potencial internacionalización del contenido protegido por la patente”, sostuvo.
De ser validado completamente, este biomarcador podría beneficiar potencialmente a más de 2,8 millones de personas en el mundo. Su desarrollo no sólo es un logro científico, sino también una muestra del rol que pueden jugar las universidades regionales en responder a desafíos globales desde el territorio.
