De Boric a Kast: El curioso destino de la gabardina de Emmanuel que une a los mandatarios
Lo que comenzó como una donación artística en la Teletón 2023 se ha transformado en un inédito hilo conductor entre las figuras más relevantes de la política nacional. El Presidente de la República, José Antonio Kast, sorprendió recientemente al revelar que es el actual propietario de la icónica gabardina del cantante Emmanuel, pieza que adquirió tras una puja silenciosa en la edición 2025 del evento solidario.
Un recorrido transversal
La historia de la prenda parece escrita por un guionista de variedades. Tras ser entregada por el astro mexicano, fue el entonces mandatario Gabriel Boric quien se adjudicó la pieza en 2024. Sin embargo, en un gesto por perpetuar la recaudación, Boric decidió reingresarla al sistema de subastas al año siguiente.
Fue en ese momento cuando Kast, en aquel entonces candidato presidencial, decidió intervenir de manera discreta. “Gabriel Boric se había comprado la gabardina de Emmanuel, a quien yo conozco y admiro. Me encanta Emmanuel”, confesó el jefe de Estado, subrayando su afinidad con el intérprete de “La chica de humo”.
La “puja” silenciosa
A diferencia de otras adquisiciones de alto perfil, el Presidente optó por el anonimato durante el proceso de remate. “¿Quién se la remató después? Yo, calladito por ahí”, afirmó Kast, revelando que la transacción se mantuvo fuera del radar mediático hasta ahora.
Pese a haber realizado el aporte económico correspondiente, el mandatario añadió una nota de humor al señalar que la logística aún está pendiente:
“Todavía no me llega, así que ahí voy a cobrar la gabardina de Emmanuel”, sostuvo entre risas, aludiendo también a las bromas cruzadas con el conductor de televisión José Antonio Neme.
Tradición republicana y solidaria
Lejos de querer atesorar el objeto de forma permanente, Kast adelantó que la prenda seguirá cumpliendo su propósito original. El Mandatario confirmó que volverá a donar la gabardina en la próxima edición de la Teletón, con la esperanza de que se convierta en una suerte de tradición entre autoridades.
La propuesta del Ejecutivo es que el abrigo circule anualmente entre figuras como los presidentes del Senado o de la Cámara de Diputados, garantizando que cada temporada la “prenda de la discordia” genere nuevos recursos para la rehabilitación de miles de niños en Chile.
