Hospital de Talca releva el rol de la familia en el desarrollo de niños con autismo
Bajo la premisa de que la información y la detección temprana transforman vidas, el Hospital Regional de Talca (HRT) relevó el trabajo multidisciplinario que realiza su programa especializado en Trastorno del Espectro Autista (TEA). Con una prevalencia global de uno de cada 36 niños con sospecha de esta condición, el recinto asistencial maulino hace un llamado a la sociedad a avanzar hacia la inclusión real.
La Dra. Evelyn Basoalto, psiquiatra infanto-juvenil del HRT, explicó que el TEA es una condición neurobiológica que afecta principalmente la comunicación, la interacción social y la presencia de intereses restringidos. “Esto nos obliga como sociedad a informarnos, adaptarnos e incluir”, enfatizó la especialista.
Detección temprana: Una ventana de oportunidad
Uno de los pilares del abordaje en el HRT es la intervención en los primeros años de vida, etapa crítica para el sistema nervioso. Según la Dra. Basoalto, existen señales de alerta que las familias no deben dejar pasar:
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Falta de desarrollo del lenguaje.
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Escaso contacto visual.
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Dificultades en la interacción social.
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Ausencia de juego simbólico (como “hacer de cuenta” que un objeto es otra cosa).
“Mientras más precoz es el abordaje, mejores son los resultados en habilidades sociales, de lenguaje y funciones ejecutivas”, afirmó la psiquiatra.
El programa TEA: Dos años fortaleciendo la autonomía
Con casi dos años de funcionamiento, el programa TEA del Hospital de Talca ha apoyado a cerca de 100 familias a través de un equipo compuesto por psicólogos, terapeutas ocupacionales y médicos.
Josefa Leiva, terapeuta ocupacional y coordinadora del programa, destacó que el foco está en la funcionalidad: “Promovemos la autonomía e independencia de los niños para su vida cotidiana. Hemos visto avances significativos, como la disminución de conductas disruptivas tanto en el hogar como en el colegio”.
Entre los hitos del programa destacan:
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Talleres para adolescentes: Espacios grupales para fortalecer la participación social.
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Visitas domiciliarias: Seguimiento directo en el entorno natural del paciente.
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Proyecto futuro: La implementación de una sala de estimulación sensorial para potenciar las terapias.
Familias y sociedad: Actores fundamentales
Tanto la psiquiatra Basoalto como la psicóloga del programa, Romy Ortíz, coincidieron en que la familia es la protagonista del tratamiento. “Los terapeutas los vemos unas horas, pero es el entorno familiar el que acompaña y aplica las estrategias en el día a día”, señalaron.
Finalmente, el equipo médico derribó mitos comunes, aclarando que el autismo no es sinónimo de discapacidad intelectual y que muchas personas en el espectro desean relacionarse, pero requieren herramientas distintas para lograrlo. “Si entregamos las herramientas adecuadas, los niños y niñas pueden desarrollarse plenamente y tener una vida como cualquier otra persona”, concluyó la Dra. Basoalto.
