Más de mil atenciones en 2026: Medicinas Complementarias fortalecen el cuidado integral en el Cesfam de Colbún
Más de mil atenciones en lo que va de 2026 dan cuenta del desarrollo que han alcanzado las Medicinas Complementarias (MAC) en el CESFAM de Colbún, establecimiento perteneciente a la red del Servicio de Salud Maule (SSM). Una experiencia que incorpora distintas herramientas de autocuidado y acompañamiento, siempre como complemento de la atención convencional de salud.
Actualmente, el establecimiento desarrolla reiki, terapia floral, meditación, sonoterapia mediante cuencos de cuarzo, yoga y masoterapia, prácticas que se integran a una mirada que considera a las personas y sus distintas necesidades.
Detrás de este trabajo también existen historias. Una de ellas es la de Alicia Busto Carrasco, vecina de Colbún, quien lleva cerca de 14 años participando en las sesiones de meditación del CESFAM.
“Me sentía bien con el grupo, me sentía cómoda, me sentía útil. Me hizo muy bien para mi salud”, relata.
Para Alicia, estos encuentros también se han convertido en un espacio para compartir y sentirse acompañada.
“Siempre hemos estado muy unidos, como una familia, como un grupo familiar. Nos apoyamos, conversamos”, cuenta.
Su experiencia ha sido tal que hoy ella misma invita a otras personas de la comuna a participar. “Que vengan con los brazos abiertos, porque yo siempre ando convidando gente”, afirma.
Una mirada integral de la salud
Para Lorena Barros Morales, trabajadora social, terapeuta y encargada de Medicinas Complementarias (MAC) del CESFAM de Colbún, estas prácticas se relacionan directamente con los principios que orientan el trabajo de la Atención Primaria.
“Las terapias complementarias van absolutamente de la mano con la esencia del modelo de salud familiar, porque este busca fomentar el autocuidado”, explica.
Esta mirada también se vincula con la Estrategia de Cuidado Integral Centrado en las Personas (ECICEP) que se desarrolla en el CESFAM de Colbún, cuyo enfoque busca avanzar hacia una atención integral, continua y centrada en las necesidades de cada persona.
En ese contexto, las Medicinas Complementarias se incorporan como herramientas que pueden acompañar el trabajo desarrollado por los equipos de salud y generar nuevos espacios de participación y autocuidado para los usuarios.
Barros destaca que existe una premisa fundamental respecto del lugar que ocupan estas prácticas dentro del establecimiento.
“Las medicinas complementarias no vienen a competir con las herramientas de lo biomédico, sino que, por el contrario, son un complemento”, enfatiza.
Atenciones adaptadas a cada persona
Entre las alternativas disponibles se encuentra la terapia floral, cuya atención se realiza de manera personalizada y considera una entrevista para conocer aspectos emocionales y antecedentes relevantes de cada usuario.
“La terapia floral es absolutamente personalizada”, explica Barros.
En el establecimiento se utilizan diferentes sistemas de esencias florales, entre ellos Flores de Bach y otras líneas. Según la terapeuta, la selección se realiza de acuerdo con las características de cada persona y puede coexistir con el acompañamiento de otros integrantes del equipo de salud cuando corresponde.
De esta manera, las Medicinas Complementarias no sustituyen evaluaciones, diagnósticos, tratamientos médicos, atención psicológica u otras prestaciones de salud que una persona pueda requerir, sino que se desarrollan desde su carácter complementario.
Un espacio construido junto a la comunidad
El desarrollo de las Medicinas Complementarias en el CESFAM de Colbún ha sido progresivo, incorporando distintas alternativas orientadas al autocuidado y al bienestar de quienes participan.
Entre las incorporaciones más recientes se encuentra el yoga, que se suma al trabajo que ya se realiza a través de otras disciplinas.
La participación de los propios usuarios ha sido fundamental en este recorrido. Historias como la de Alicia, después de cerca de 14 años asistiendo a meditación, muestran que estos espacios pueden adquirir además un valor asociado al encuentro y la comunidad.
Su propia experiencia lo resume: “Nos apoyamos, conversamos”.
Así, las Medicinas Complementarias continúan formando parte de las alternativas desarrolladas en el CESFAM de Colbún, complementando la atención convencional y avanzando, junto al modelo de salud familiar y estrategias como ECICEP, hacia un cuidado cada vez más integral y centrado en las personas.
