Más mujeres construyen su futuro: alumnas del Liceo Carlos Condell de la Haza apuestan por carreras ligadas a la construcción
Cada vez son más las jóvenes que deciden abrirse camino en el mundo de la construcción, derribando estereotipos y demostrando que el talento, la vocación y las capacidades no tienen género. Así lo reflejan las historias de Naylin Mogollón, Adanni Tovar y Yesenia Castañeda, estudiantes de la especialidad Técnico en Construcción, mención Terminaciones de la Construcción del Liceo Carlos Condell, quienes han encontrado en esta área una oportunidad para desarrollar sus proyectos de vida.
Las alumnas han participado activamente en el programa Construyo Mi Futuro, iniciativa de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) ejecutada por la ONG Canales, que busca fortalecer la vinculación entre la educación técnico-profesional y la industria, acercando a los estudiantes a experiencias reales del sector.
Para Naylin Mogollón, estudiante de cuarto año, la construcción fue el primer paso para acercarse a la carrera que sueña estudiar en el futuro. “Me gusta porque está relacionado con la carrera que quiero estudiar: arquitectura. Aquí puedo aprender muchas cosas como mano de obra y también a diseñar”, comenta.
Su interés por la arquitectura comenzó desde pequeña. “Nace desde que yo tenía 7 años y veía Hermanos a la Obra. Me gustaba cómo uno de los hermanos diseñaba las casas y las organizaba donde debía, y quedaban bonitas. Me gustaba eso”, recuerda.
Respecto a su experiencia como mujer en una especialidad donde predominan los hombres, Naylin asegura que las capacidades no dependen del género. “Significa que todas las personas tenemos la habilidad de hacer las cosas que hacen los hombres, si están inspiradas en eso”, afirma.
Una visión similar comparte Adanni Tovar, estudiante de tercer año, quien proyecta continuar sus estudios superiores en arquitectura o ingeniería civil. “La especialidad que estoy cursando me está ayudando para lo que quiero estudiar en un futuro y se me haga más fácil con las cosas que he aprendido aquí”, señala.
Su motivación por la construcción nace de una tradición familiar ligada al sector. “Todos los hombres por parte de la familia de mi papá trabajan en construcción. Me llaman mucho la atención las cosas que hacen, cómo las fabrican y los diseños”, explica.
Aunque al inicio fue la única mujer en su curso, su experiencia ha sido positiva. “Nunca me han excluido por mi género o por alguno de mis pensamientos”, destaca. Asimismo, envía un mensaje a quienes aún dudan de ingresar a este rubro: “Las trabas y los problemas se los pone uno mismo. Independiente de tu género puedes hacer todo lo que te propongas y desempeñarte en lo que más te gusta”.
Por su parte, Yesenia Castañeda, alumna de cuarto año, descubrió su interés por la construcción tras llegar a Chile y buscar una alternativa educativa. “Antes pensaba estudiar ingeniería en software, pero como aquí no había, dije: voy a ver qué tal la construcción, porque hacen cosas nuevas y quería experimentar. Y sí, me gusta. Estoy pensando en seguir arquitectura”, relata.
Consultada sobre qué les diría a otras jóvenes interesadas en esta área, su mensaje es claro: “No importa si eres hombre o mujer, lo importante es que tienes que echarle ganas y hacerlo posible”.
Las estudiantes coinciden en que una de las experiencias más enriquecedoras ha sido su participación en las actividades impulsadas por Construyo Mi Futuro. Las visitas a obras y a instituciones de educación superior les han permitido conocer de cerca la realidad del sector y complementar los aprendizajes obtenidos en el aula.
Según explican, durante las salidas a terreno han podido escuchar directamente a trabajadores y profesionales de la construcción, quienes comparten experiencias y consejos prácticos sobre el ejercicio de la profesión. Asimismo, valoran especialmente las actividades realizadas en universidades, donde han aprendido contenidos aplicados, como la interpretación de planos, fortaleciendo así sus competencias para enfrentar futuros desafíos académicos y laborales.
Para Danilo Ramos, jefe de la especialidad de Construcción del Liceo Carlos Condell de la Haza, las estudiantes representan un ejemplo para sus compañeros. “Las alumnas son un modelo a seguir. Siempre están dispuestas a trabajar, tienen iniciativa propia, que es muy importante dentro del mundo laboral, cumplen los horarios y son excelentes”, destaca.
El docente agrega que su compromiso y capacidad de aprendizaje se reflejan en el trabajo diario. “Al seguir bien las instrucciones, la labor que ejecutan es rápida y efectiva, sin equivocarse”, señala.
Historias como las de Naylin, Adanni y Yesenia evidencian cómo las nuevas generaciones de mujeres están encontrando en la construcción un espacio para desarrollarse profesionalmente, aportando talento, innovación y nuevas miradas a una industria que avanza hacia una mayor inclusión y diversidad. Gracias a iniciativas como Construyo Mi Futuro, cada vez más estudiantes pueden conocer las oportunidades que ofrece el sector y proyectar su futuro en una de las áreas clave para el desarrollo del país.
