¿Qué debo saber antes de tener una mascota no convencional?
En los últimos años, la tenencia de mascotas no convencionales ha aumentado de forma sostenida. Conejos, hurones, aves, reptiles y pequeños roedores han pasado a formar parte de muchos hogares, impulsados por su apariencia, comportamiento o la percepción de que requieren menos cuidados que un perro o un gato. Sin embargo, desde la experiencia clínica en medicina de animales exóticos, es necesario plantear una advertencia clara: estas especies no son mascotas “más fáciles”, sino, en muchos casos, animales con requerimientos significativamente más complejos.
A diferencia de los animales domésticos tradicionales, la mayoría de las especies no convencionales mantienen una fuerte base etológica. Esto significa que sus necesidades conductuales, ambientales y fisiológicas están profundamente determinadas por su biología, y no adaptadas al entorno humano. Ignorar estos requerimientos es una de las principales causas de enfermedad y deterioro del bienestar.
Desde el enfoque del bienestar animal moderno, particularmente bajo modelos como los Cinco Dominios, no basta con evitar el sufrimiento físico. Es fundamental asegurar que los animales puedan expresar conductas propias de su especie. Un conejo que no puede escarbar, un ave que no puede volar o un reptil mantenido sin los gradientes térmicos adecuados no solo presenta riesgo sanitario, sino que experimenta un compromiso directo de su bienestar.
Uno de los errores más frecuentes en la tenencia de estas especies es la alimentación inadecuada. En la práctica clínica es habitual observar patologías derivadas de dietas incorrectas, como enfermedades metabólicas en reptiles por falta de calcio o radiación UV, o trastornos digestivos en conejos por dietas pobres en fibra. Estos cuadros no son accidentales, sino consecuencia directa de desinformación.
A esto se suma un desafío estructural: el acceso a atención veterinaria especializada. La medicina de animales exóticos requiere formación específica y experiencia clínica, ya que estas especies presentan diferencias anatómicas, fisiológicas y farmacológicas relevantes. No todos los centros veterinarios están preparados para abordarlas, lo que puede retrasar diagnósticos y tratamientos oportunos.
Otro aspecto crítico es la salud pública. Algunas especies pueden actuar como reservorios de agentes zoonóticos, lo que exige un manejo sanitario responsable. En este sentido, el concepto de Una Salud resulta fundamental, entendiendo que el bienestar animal, la salud humana y el entorno están profundamente interconectados.
Asimismo, es indispensable considerar el marco legal. En Chile, la tenencia responsable no solo implica el cuidado del animal, sino también el cumplimiento de normativas específicas, especialmente en el caso de especies exóticas o silvestres, cuya adquisición y mantención pueden estar reguladas.
Finalmente, es necesario cuestionar la motivación detrás de la elección de una mascota no convencional. Muchas decisiones se basan en tendencias o en información incompleta, lo que frecuentemente termina en frustración, problemas de salud en el animal o derechamente abandono.
Más que una elección, una responsabilidad
Como médico veterinario dedicado a la medicina de animales exóticos, y en el contexto de la formación en bienestar animal y etología aplicada, el llamado es a tomar decisiones informadas. Antes de incorporar una de estas especies al hogar, es fundamental comprender sus necesidades reales y evaluar si es posible satisfacerlas de manera adecuada.
La tenencia responsable no se limita a proveer alimento y refugio. Implica comprender la biología del animal, respetar su comportamiento natural y garantizar condiciones que permitan una vida digna.
Porque cuando hablamos de bienestar animal, no se trata solo de que el animal sobreviva, sino de que pueda vivir bien.
Por Juan Ignacio Lara Luna
Académico Docente Medicina Veterinaria, Universidad Católica del Maule Sede Curicó
