Salida del subsecretario Silva desata nueva turbulencia política en el Ministerio de Justicia
La controversia generada por las rebajas de condenas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores cobró su primera baja en el Ejecutivo. Este viernes, el Presidente José Antonio Kast removió de su cargo al subsecretario de Justicia, Luis Silva, tras la polémica publicación de un video en el que este intentó justificar su rol en la firma de los cuestionados decretos.
El video que detonó la salida
La tensión en el oficialismo escaló rápidamente tras la divulgación del registro audiovisual. En la grabación, Silva explicó que firmó los beneficios mientras se desempeñaba como ministro subrogante durante la ausencia del titular de la cartera, Fernando Rabat.
“Cuando el subsecretario, subrogando al ministro de Justicia firma, lo hace aplicando el criterio fijado por el propio ministro. Y eso fue lo que hice”, argumentó Silva en la grabación.
La molestia en la coalición de gobierno se profundizó al confirmarse que Silva difundió el mensaje sin previa coordinación con la cabeza de la cartera. Consultado al respecto durante la mañana del viernes, el exsubsecretario argumentó que “como el propósito de ese video fue informar, yo no estimé necesario consultarlo con él”.
Sus declaraciones generaron inmediato malestar al interior del Partido Republicano, donde diversos sectores interpretaron la maniobra como un intento directo de traspasar la responsabilidad política al ministro Rabat.
Apoyos a la decisión presidencial y debate por la continuidad de Rabat
Desde el mundo parlamentario, el senador independiente Rojo Edwards respaldó la remoción de Silva, calificando de inaceptable la falta de coordinación interna en medio de un escenario crítico. “Un subsecretario no puede hacer una declaración en un contexto como este sin consultarlo, con la gravedad de lo que ha ocurrido”, enfatizó Edwards, quien además reiteró su rotundo rechazo a los beneficios otorgados a condenados por delitos sexuales infantiles.
En cuanto a la situación del ministro Fernando Rabat, Edwards admitió que en un principio consideró inadecuada su permanencia en el gabinete, aunque ajustó su postura tras la ratificación del Mandatario: “Una vez que el Presidente lo defiende, yo no voy a salir pidiendo la renuncia”. El legislador proyectó además que la acusación constitucional impulsada por la oposición contra el ministro terminará siendo rechazada, argumentando la falta de antecedentes que acrediten una infracción legal o constitucional.
Un ministerio bajo fuerte presión
La desvinculación de Silva ocurre en el momento de mayor presión política para el Ministerio de Justicia. Rabat continúa en el centro de los cuestionamientos de la oposición, que ya confirmó la presentación de un libelo contra el secretario de Estado, manteniendo la crisis institucional abierta en el seno del Gobierno.
