El precio del gas se dispara tras el colapso de las negociaciones entre EE. UU. e Irán
Los mercados energéticos europeos han reaccionado con fuertes alzas este lunes ante el fracaso de las conversaciones diplomáticas entre Washington y Teherán. El gas natural, referente de la estabilidad energética en el continente, lidera las subidas en una jornada marcada por el retorno de la tensión geopolítica.
Escalada en el mercado TTF
El precio del gas natural para entrega a un mes en el mercado holandés TTF, referencia para Europa, registró un salto del 8,60%, situándose en los 47,66 euros por megavatio hora (MWh). La volatilidad fue la tónica de la apertura, donde los contratos llegaron a tocar un máximo de 49,52 euros tras conocerse la ruptura del diálogo.
Esta escalada revierte la tendencia de la semana pasada, cuando el hidrocarburo había caído un 19% ante la esperanza de un alto el fuego y las negociaciones de paz iniciadas en Pakistán, las cuales finalmente se cerraron sin éxito este domingo.
Bloqueo portuario y crudo al alza
La presión sobre los precios se intensificó tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien confirmó que su país comenzará a bloquear todo el tráfico marítimo de entrada y salida en los puertos iraníes a partir de las 14:00 GMT de este lunes.
La respuesta de los mercados no se limitó al gas:
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Petróleo Brent: El crudo de referencia en Europa avanzó un 6,88%, superando la barrera psicológica de los cien dólares hasta alcanzar los 101,74 dólares por barril.
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Impacto Logístico: El bloqueo total de los puertos iraníes genera incertidumbre sobre las rutas de suministro en el Golfo, lo que ha encendido las alarmas sobre posibles problemas de abastecimiento a corto plazo.
Contexto de incertidumbre
Analistas sugieren que el fin del optimismo diplomático devuelve a los mercados a una posición defensiva. La falta de avances en las mesas de negociación y el endurecimiento de las medidas militares de la administración Trump han borrado las ganancias de seguridad energética logradas durante los últimos siete días, dejando a Europa nuevamente expuesta a la volatilidad de los precios de importación.
