Alimentación y prevención: Dieta baja en fibra aumenta el riesgo de padecer cáncer de colon
El cáncer de colon se ha consolidado como la segunda causa de muerte por cáncer a nivel mundial, representando cerca del 10% de todos los casos oncológicos globales. Aunque históricamente ha afectado a mayores de 50 años, expertos advierten con preocupación un aumento en la frecuencia de diagnósticos en el segmento de 30 a 50 años.
Ante este escenario, Valentina Parot Soto, académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de Talca (UTalca), subrayó que, si bien es una enfermedad multifactorial, el estilo de vida y la alimentación son determinantes en su aparición.
El riesgo en el plato: Carnes procesadas y falta de fibra
La especialista fue enfática en señalar que el consumo habitual de carnes procesadas —como embutidos, longanizas o vienesas— y el exceso de carnes rojas (vacuno o cerdo) favorecen la formación de compuestos carcinogénicos que dañan el intestino.
“Se ha observado un aumento del riesgo por llevar dietas pobres en fibra y con predominio de alimentos ultraprocesados, cuyos químicos generan inflamación sistémica y alteran la microbiota intestinal”, explicó Parot.
Además de la dieta, otros factores de riesgo críticos incluyen:
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Obesidad: Especialmente el aumento de grasa visceral.
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Sedentarismo: La falta de actividad física agrava el pronóstico.
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Consumo de sustancias: La ingesta de alcohol y el tabaquismo elevan la probabilidad de desarrollar la patología.
La regla de los 25-30 gramos: Cómo prevenir
Para combatir esta tendencia, la académica de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UTalca recomendó una meta clara: ingerir entre 25 y 30 gramos de fibra al día.
“Esto se logra privilegiando el consumo de legumbres, semillas como chía o linaza, y cumpliendo con la regla de las 5 porciones de frutas y verduras diarias”, detalló. Asimismo, instó a la población a realizar actividad física moderada, como caminar al menos 30 minutos cada día.
Detección temprana: El factor clave para la cura
Respecto a la posibilidad de recuperación, Parot indicó que el éxito depende directamente del diagnóstico oportuno. “En etapas tempranas tiene muy buen pronóstico. Ante la presencia de sangre en las deposiciones o cualquier alteración intestinal persistente, lo mejor es realizarse exámenes de inmediato”, advirtió.
Proyecciones críticas para Chile y el mundo
La situación en América del Sur muestra un avance progresivo, y Chile no es la excepción. Según la Sociedad Chilena de Gastroenterología, se observa una mayor mortalidad en adultos mayores, poblaciones indígenas y estratos socioeconómicos bajos.
Las proyecciones globales son alarmantes: se estima que para el año 2030, los diagnósticos anuales subirán a 2,2 millones de personas y las muertes alcanzarán los 1,1 millones en todo el mundo.
