Sismos frente a Quintero responden a la actividad normal de la zona de subducción
Una serie de sismos se registró este lunes frente a las costas de la Región de Valparaíso, con epicentro al noroeste de Quintero. El movimiento principal alcanzó una magnitud preliminar de 5,2 y fue seguido por otros dos eventos de menor magnitud, de 4,6 y 3,6, los que fueron percibidos en distintas comunas de la zona central del país.
Si bien la seguidilla de temblores generó preocupación entre la población, el profesor del Instituto de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y doctor en Ciencias Geológicas, Matías Carvajal, explicó que estos eventos corresponden al comportamiento normal del principal sistema tectónico que afecta al territorio nacional.
“La gran mayoría de los temblores que sentimos en Chile ocurren en la gran falla de subducción, es decir, en el contacto entre las placas de Nazca y Sudamérica. Es una actividad completamente normal para una zona de subducción como la que tenemos a lo largo de casi todo el país. En este caso, todo indica que los sismos corresponden a ese sistema tectónico y no a una falla superficial local”, señaló el académico, descartando que el epicentro en Quintero responda a una falla geológica específica de esa zona.
Respecto a la ocurrencia de varios movimientos en pocos minutos, Carvajal explicó que todos ellos forman parte de un mismo proceso tectónico. “Estos sismos están relacionados entre sí porque responden a un mismo sistema tectónico. La mayoría de las veces ocurre uno o unos pocos sismos aislados en el tiempo; otras veces observamos secuencias más largas que van disminuyendo paulatinamente hasta desaparecer. En muy pocos casos estas secuencias pueden ser precursoras de un sismo mayor, pero esa es, por lejos, la situación menos frecuente”, indicó.
El especialista agregó que este tipo de episodios debe entenderse como parte de la realidad geológica del país. “Más bien, esta actividad nos recuerda que vivimos en una zona de subducción y que los sismos, tanto pequeños como grandes, forman parte de la normalidad geológica de Chile”, afirmó.
Consultado por una eventual relación entre estos movimientos y los recientes sismos registrados en Venezuela, el académico fue categórico al descartar cualquier vínculo. “No hay ningún argumento científico que permita relacionar los sismos registrados hoy en la zona central con los ocurridos en Venezuela. Se trata de contextos tectónicos distintos e independientes”, precisó.
En cuanto a las medidas que debe adoptar la comunidad, Carvajal enfatizó que la preparación sigue siendo la principal herramienta frente a este tipo de fenómenos. “La mejor preparación es entender que vivimos en una zona de subducción. Eso nos da paisajes extraordinarios, una extensa cordillera y una costa privilegiada, pero también implica convivir con temblores y terremotos. Por eso es importante conocer las zonas seguras y contar con un plan familiar o de trabajo sobre qué hacer en caso de un sismo importante. En definitiva, la prevención siempre será más importante que la preocupación”, sostuvo.
El académico recordó además que quienes viven o se encuentran en sectores costeros deben mantener siempre presente el riesgo de tsunami asociado a un terremoto de gran intensidad. “Si un sismo es tan fuerte que dificulta mantenerse en pie o dura más de unos 30 segundos, puede generar un tsunami. En ese caso, se debe evacuar de inmediato y con calma hacia zonas altas, sin esperar una alerta oficial. En Chile, estas olas pueden llegar a la costa en menos de 15 minutos, por lo que conocer previamente las rutas de evacuación puede marcar la diferencia”, concluyó.
