Una infección de transmisión sexual puede no presentar síntomas: Servicio de Salud Maule llama a prevenir y testearse
En el marco del Día Mundial de la Salud Sexual (4 de septiembre), el Servicio de Salud Maule reforzó el llamado a informarse, mantener prácticas sexuales seguras y acceder oportunamente a controles y exámenes. La red asistencial cuenta con alternativas de orientación, testeo y atención en distintos puntos de la región.
Una persona puede sentirse completamente sana y, aun así, tener una infección de transmisión sexual. Por esta razón, en el marco del Día Mundial de la Salud Sexual, el Servicio de Salud Maule reforzó la importancia de la prevención, el autocuidado y el testeo oportuno.
Carolina González Méndez, matrona y encargada del Programa VIH, ITS y Enfermedades Transmisibles del Servicio de Salud Maule, explicó que uno de los principales desafíos continúa siendo el diagnóstico tardío, especialmente porque algunas infecciones pueden estar presentes sin generar síntomas.
“Una persona sí puede tener una infección de transmisión sexual y no presentar ningún síntoma. Muchas veces existe una falsa sensación de seguridad cuando no hay molestias asociadas, por eso nuestro desafío es seguir acercando la prevención, la información y promoviendo conductas sexuales seguras”, señaló.
La profesional agregó que esta situación puede ocurrir, por ejemplo, en personas que viven con VIH y se sienten completamente saludables, así como también en casos de otras infecciones, como la sífilis, que pueden ser detectadas en etapas más avanzadas.
Testearse también es parte del autocuidado
Uno de los principales mensajes del Servicio de Salud Maule es no esperar necesariamente a la aparición de síntomas para preocuparse por la salud sexual.
Actualmente está disponible el test rápido de VIH, que permite obtener un resultado en aproximadamente 15 minutos, facilitando un acceso más oportuno al diagnóstico y a la atención cuando corresponda.
A esta alternativa se suman el examen convencional y los autotest, ampliando las posibilidades para que las personas conozcan su estado de salud.
“La invitación es que el cuidado de la salud sexual sea parte de nuestros controles habituales y no solamente algo a lo que recurrimos cuando notamos síntomas o aparece un problema”, explicó González.
La matrona recomendó mantener controles preventivos y acceder a exámenes de manera periódica, especialmente cuando existen prácticas sexuales que puedan significar una mayor posibilidad de exposición.
¿Cómo cuidar la salud sexual?
Desde el Servicio de Salud Maule entregaron una serie de recomendaciones para incorporar la prevención a la vida cotidiana:
Informarse y conversar sobre salud sexual sin prejuicios ni tabúes.
Utilizar preservativo como una de las principales herramientas para prevenir el VIH y otras infecciones de transmisión sexual.
Conocer el propio estado de salud y mantener una comunicación responsable con las personas con las que se mantienen relaciones sexuales.
Realizarse exámenes y test preventivos, aunque no existan síntomas.
Mantener controles periódicos, idealmente una vez al año o con mayor frecuencia si existen conductas sexuales de mayor riesgo.
Consultar ante lesiones, molestias, secreciones, cambios físicos o cualquier duda.
No postergar la atención por temor o vergüenza.
Solicitar orientación sobre otras estrategias de prevención disponibles.
“Lo primero es informarse y conversar sobre salud sexual sin prejuicios y sin tabúes. La sexualidad es parte de nuestro bienestar y es parte de la vida, por lo tanto, no deberíamos tener esta carga de no hablarlo o callarlo por vergüenza”, afirmó la profesional.
PrEP: una alternativa adicional para prevenir el VIH
Además del uso de preservativos y del testeo, existen otras estrategias de prevención del VIH, como la Profilaxis Preexposición, conocida como PrEP.
Esta estrategia se encuentra disponible en los hospitales de Curicó y Talca y está dirigida a personas VIH negativas que presentan una mayor posibilidad de exposición al virus.
Entre quienes pueden ser evaluados se encuentran personas con determinadas prácticas sexuales de riesgo y parejas serodiscordantes, es decir, cuando una persona vive con VIH y la otra es VIH negativa.
La estrategia contempla el uso diario de medicamentos junto con controles y seguimiento por parte de equipos especializados.
¿Dónde consultar?
Las personas que necesiten orientación, quieran realizarse un test de VIH o tengan dudas frente a una posible infección de transmisión sexual pueden acudir a la red asistencial.
La primera puerta de entrada son los establecimientos de Atención Primaria de Salud, entre ellos CESFAM, CECOF y postas de salud rural.
Además, la Región del Maule cuenta con unidades de mayor complejidad en Curicó, Talca y Linares, junto con policlínicos de infecciones de transmisión sexual en hospitales de mediana complejidad y otros dispositivos disponibles en establecimientos de menor complejidad y hospitales comunitarios.
“Todos los niveles de atención en nuestra región están preparados y disponibles para atender a las personas que tengan problemas asociados a infecciones de transmisión sexual o simplemente tengan dudas”, explicó González.
Finalmente, la profesional llamó a entender la salud sexual como una dimensión permanente del bienestar.
“Hablar de salud sexual también es hablar de autocuidado. Testearse, prevenir y consultar a tiempo son formas concretas de cuidarnos. Como sociedad debemos perderle el miedo a hablar de sexualidad, porque también es una forma de cuidarnos a nosotros mismos y a las personas con las que nos relacionamos”, concluyó.
