Transición gradual: La clave para el regreso a clases
Para la mayoría de los establecimientos terminó el periodo de vacaciones de invierno, para las familias llegó el día de retornar al jardín infantil o al colegio y los niños y niñas nuevamente se convierten en los protagonistas de las rutinas. Algunos padres pueden advertir cuál será la reacción de sus hijos o hijas, algunos niños lo toman de muy buena manera, con ilusión y se transforman en una ayuda para los que no. Por otra parte, están los que no quieren separarse de sus padres, pueden sentirse incomodos, se acongojan y lloran.
Hay que destacar que todo cambio significa un desajuste en la rutina diaria de los niños y niñas, quienes se ven afectados en sus necesidades básicas, sobre todo en las rutinas de sueño. Las vacaciones son para relajarse, por lo tanto, en casa las horas de sueño y la alimentación no son iguales que en el periodo de colegio. Al regresar a la rutina escolar, las horas de sueño no se ajustan o no son suficientes y necesarias según su edad, lo que influirá negativamente en la disposición, la asistencia, la puntualidad al horario escolar y al aprendizaje.
Claves para un regreso más amable
No esperar hasta el fin de semana para regular horario y comidas, sino que hacerlo con más antelación es más beneficioso. Preparar a los niños y niñas, sobre todo a los más pequeños adelantando cada día unos 15 o 20 minutos.
Con respecto a las bajas temperaturas, es bueno pensar en la comodidad y abrigarlos, sobre todo en las primeras horas de la mañana, considerando que durante la jornada tendrán muchas actividades y movimiento, por lo que entrarán en calor y podrían incomodarse si están sobre abrigados. Los jardines y colegios están provistos de espacios cálidos, lo que es suficiente para trabajar y jugar sin mayores preocupaciones.
Actitudes del adulto en casa
Evitar trasmitir sentimientos negativos como estrés, enojo o impaciencia.
Si hay llanto, contenerlos, tranquilizarlos, trasmitir seguridad y confianza.
Evitar frases con doble interpretación: ¡Si lloras me voy con mucha pena!
Evitar mentir e infundir temor: ¡Voy a buscar algo y vuelto!
Destacar las actividades entretenidas que les esperan al regreso.
Evitar recompensas.
De todas formas, es normal que los niños y niñas presenten cambios los primeros días, pero solo por unos días, ya se habituarán a su nueva rutina, seamos pacientes y constantes.
Por Sandra Castro
Docente de la carrera de Pedagogía en Educación Parvularia de la UCM Sede Curicó
