A dos años de la Ley “Papito Corazón”: la justicia que por fin llegó
Chile avanza. Y aunque a veces los grandes cambios no hacen ruido ni llenan portadas, son precisamente esos los que transforman la vida cotidiana de miles de personas. Hace dos años entró en vigencia la Ley de Responsabilidad Parental y Pago Efectivo de Pensiones de Alimentos, conocida como Ley “Papito Corazón”. Y hoy, con hechos concretos, podemos decir con claridad: la justicia llegó a donde antes simplemente no llegaba.
Gracias a esta ley, se ha ordenado el pago de más de 2,5 billones de pesos a más de 282 mil familias, un monto equivalente a más de 52 teletones. Y en particular en la región del Maule la cifra alcanza los $326.457.366.776 pesos.
Se trata de un avance contundente, que reconoce una deuda histórica con quienes han debido criar, sostener y sacar adelante a sus hijos e hijas sin el respaldo económico de quien también debía hacerse cargo. Esta política pública, impulsada con decisión por el Gobierno del Presidente Gabriel Boric, marca un antes y un después en la protección efectiva de niñas, niños y adolescentes.
La Ley “Papito Corazón” actúa con firmeza: investiga, embarga, exige. Pero por sobre todo, reconoce. Reconoce el valor del cuidado, del esfuerzo y de la lucha de tantas madres que nunca bajaron los brazos. Esta es una ley que hace visible lo invisible y que responde con hechos a una demanda largamente postergada.
Hoy, más de la mitad de las personas inscritas en el Registro Nacional de Deudores han saldado su deuda o han llegado a un acuerdo de pago y no es casualidad, es el resultado de un Estado que se hace cargo, que articula información, cruza registros y responde con eficiencia. Es la señal clara de que cuando hay voluntad política, se puede avanzar hacia un país más justo.
Porque cuando el derecho de niñas, niños y adolescentes se pone en el centro, toda la sociedad avanza. Y esa es precisamente la tarea que seguimos cumpliendo desde el Gobierno: mejorar la vida de las personas con acciones concretas, no con promesas vacías ni slogans.
La Ley “Papito Corazón” no solo ha recuperado miles de millones de pesos para las familias. Ha reafirmado un principio esencial: la responsabilidad parental no es opcional.
Nataly Rojas, Seremi de Gobierno, Región del Maule
