Informalidad laboral maulina supera el promedio nacional con 30,3%
La tasa de desocupación en la Región del Maule alcanzó un 10,0% durante el trimestre móvil mayo-julio de 2026, registrando una disminución de 0,4 puntos porcentuales respecto del trimestre anterior. Sin embargo, al comparar con igual período de 2025, el indicador aumentó 1,8 puntos porcentuales, mientras que la cantidad de personas ocupadas disminuyó 1,4%, llegando a 496,2 mil personas.
Para la directora del Observatorio Laboral del Maule, Irma Carrasco, las cifras muestran un escenario que todavía presenta desafíos como la informalidad, que superó la media nacional elevándose al 30,6%, aunque existen sectores que están contribuyendo positivamente al mercado laboral regional.
“Si bien mantenemos una situación compleja en materia de empleo, es importante observar que la tasa de desocupación disminuyó respecto del trimestre móvil anterior y que existen actividades que muestran un comportamiento favorable. Salud y asistencia social aumentó en 35,6% su número de ocupados en un año, mientras Transporte y Almacenamiento creció 21,2%. Son sectores que están ayudando a mitigar parcialmente el deterioro que observamos en otros ámbitos de la economía regional”, explicó Carrasco
El análisis muestra también importantes diferencias entre hombres y mujeres. La desocupación femenina llegó a 11,8%, frente al 8,7% registrado entre los hombres. Asimismo, la tasa de ocupación de las mujeres alcanzó 41,7%, mientras que en los hombres fue de 60,8%. En participación laboral, las tasas fueron de 47,3% y 66,6%, respectivamente, manteniéndose una brecha de 19,3 puntos porcentuales.
“Las cifras nos muestran que las brechas de género siguen siendo uno de los principales desafíos del mercado laboral regional. La recuperación de la participación femenina respecto de los niveles prepandemia ha sido sostenida, pero todavía existe una distancia importante respecto de los hombres. Por eso es fundamental continuar generando condiciones que faciliten la incorporación y permanencia de las mujeres en empleos formales y de calidad”, agregó la directora del OLM.
Cabe mencionar que las actividades de atención de la salud humana y asistencia social presentaron la mayor incidencia positiva en el empleo, sumando cerca de 9.500 ocupados en doce meses. En contraste y explicada en parte por la estacionalidad de los meses de invierno que afectan la producción, Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca registró la mayor incidencia negativa, con una caída anual de 13,1%.
Estos resultados refuerzan la urgencia por recuperar el desarrollo de la economía local, tanto en la generación de empleo y su calidad, con brechas que afectan especialmente a las mujeres y una informalidad que continúa por sobre el promedio nacional.
