“Preguntar no aumenta el riesgo”: psiquiatra del HRT llama a hablar abiertamente sobre suicidio
Durante septiembre, mes de la prevención del suicidio, desde el Hospital Regional de Talca (HRT) hacen un llamado a la comunidad a prestar atención a las señales de alerta en salud mental, fortalecer la escucha y no temer a conversar directamente sobre pensamientos suicidas.
El médico psiquiatra infanto-juvenil del HRT, Dr. Stephano Marchant Jaña, advierte que la conducta suicida continúa siendo una problemática que requiere atención y un abordaje activo por parte de las familias, comunidades y equipos de salud. En este contexto, destaca especialmente la importancia de acompañar a niños, niñas y adolescentes y estar atentos a cambios que puedan indicar que algo no está bien.
Cambios de conducta que pueden ser señales de alerta
Desde su experiencia en psiquiatría infanto-juvenil y como integrante del equipo de psiquiatría de enlace del HRT, el Dr. Marchant explica que existen señales que pueden pasar inadvertidas y que requieren especial atención de las familias, establecimientos educacionales y de la comunidad.
Entre ellas menciona cambios importantes en el comportamiento, como aislamiento, alteraciones del ánimo, irritabilidad, disminución del rendimiento escolar, modificaciones en los patrones de sueño o alimentación y aumento del consumo de alcohol u otras sustancias.
También existen señales más directas, como conductas autolesivas, situaciones de despedida o acciones relacionadas con la planificación de un intento de suicidio.
“Hay algunas señales que pueden ser más directas y otras más indirectas”, explica el especialista, enfatizando la importancia de que el entorno esté atento a modificaciones que representen un cambio respecto del comportamiento habitual de niños, niñas y adolescentes.
Hablar de suicidio no aumenta el riesgo
Uno de los principales mitos asociados a la prevención del suicidio es que preguntar a una persona si ha pensado en hacerse daño podría incentivar estas conductas. Sin embargo, el Dr. Marchant es enfático en descartar esta idea.
“Los estudios actuales indican que conversar o manifestar estas ideas con otras personas, o incluso preguntarlas, no aumenta el riesgo de suicidio”, señala.
Por el contrario, explica que los equipos de salud buscan promover la consulta, la conversación y la pesquisa activa de estas situaciones, como una herramienta para favorecer el acompañamiento y la búsqueda oportuna de apoyo.
Por ello, ante la preocupación por un familiar, amigo, compañero de trabajo o estudiante, recomienda adoptar una actitud de escucha activa y validación emocional, sin intentar necesariamente entregar una solución inmediata.
“Muchas veces es importante solamente acompañar y escuchar, ni siquiera es necesario dar un consejo”, plantea el profesional, agregando que también es fundamental procurar que la persona no quede sola cuando existe una situación de riesgo.
Un fenómeno multifactorial
El especialista advierte además que la conducta suicida es un fenómeno multifactorial, donde interactúan dimensiones individuales, familiares, sociales y escolares. Entre los factores que pueden aumentar la vulnerabilidad menciona el bajo apoyo social o familiar, dificultades socioeconómicas, antecedentes de vulneración, bullying y ciberbullying.
También llama la atención sobre el impacto que pueden tener las redes sociales, incluyendo nuevas formas de exposición y vulneración asociadas a tecnologías como la inteligencia artificial.
A ello suma el consumo de alcohol y otras drogas, que identifica como un factor de riesgo significativo en población adolescente y que constituye una preocupación relevante para los equipos de salud mental.
“No están solos”: el llamado a pedir ayuda
Frente a una situación de mayor gravedad o riesgo inminente, el profesional recomienda buscar atención de manera inmediata en los servicios de urgencia. Como primer canal de consulta también identifica los programas de salud mental de los CESFAM, dependiendo de la situación.
Asimismo, recuerda que el Ministerio de Salud dispone de la línea *4141, disponible las 24 horas, los siete días de la semana, para recibir orientación y apoyo en situaciones relacionadas con prevención del suicidio.
Finalmente, el Dr. Marchant enfatiza que hablar de salud mental y suicidio es parte fundamental de la prevención. “Es importante que sepan que, ya sea como pacientes, como personas, como familias, como comunidad en general, no están solos”, señala, destacando la importancia de mantener una actitud activa de acompañamiento, escucha y búsqueda de apoyo.
Desde el Hospital Regional de Talca reiteran que la prevención comienza también en lo cotidiano: escuchar sin juzgar, validar lo que la otra persona está viviendo, preguntar cuando existe preocupación y acompañar en la búsqueda de ayuda.
Si existe riesgo inmediato, se debe acudir directamente a un servicio de urgencia. Para orientación en prevención del suicidio, está disponible la línea 4141 del Ministerio de Salud, las 24 horas.
