Kast insta a directores a supervisar casinos escolares: “Puede ser que algún niño lleve un sándwich y decida no almorzar”
En el marco de una nueva sesión de la iniciativa “Directores por Chile” realizada en La Moneda, el Presidente José Antonio Kast abordó los ajustes presupuestarios que lidera su administración, centrando su discurso en la eficiencia del gasto público y la optimización de los programas sociales.
Durante la instancia, el mandatario descartó que la revisión de las arcas fiscales implique una reducción en las prestaciones del Estado. “El presupuesto de Educación es de los más grandes y, cuando algunos dicen ‘van a recortar’, no; nosotros no vamos a quitar ningún derecho social, pero administrémoslo mejor”, enfatizó.
Foco en Junaeb: Fiscalización y “desperdicio” de alimentos
El Jefe de Estado utilizó al Servicio Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) como el principal ejemplo de los márgenes de mejora en la ejecución presupuestaria. Kast planteó interrogantes sobre el uso actual de los recursos, sugiriendo que una gestión más rigurosa permitiría ampliar la cobertura.
“¿Cuánta alimentación más se podría dar en Junaeb si se hace bien?”, cuestionó el mandatario ante la audiencia de directivos.
En esa línea, Kast instó a los directores a involucrarse directamente en la fiscalización de los servicios alimentarios:
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Presencia en terreno: El Presidente hizo un llamado a los directores a “asistir a los casinos” para supervisar la entrega de raciones.
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Detección de mermas: Señaló que situaciones cotidianas, como que un alumno opte por un sándwich en lugar del almuerzo institucional, generan excedentes que deben ser gestionados. “Esa situación se da más de lo que uno cree. ¿Qué pasa con el alimento de ese niño? Con los mismos recursos uno puede hacer más si se tiene libertad”, profundizó.
Participación de los padres
Para cerrar su intervención, el mandatario vinculó la optimización del gasto con el rol de las familias en el sistema educativo. Kast recalcó que es fundamental que los padres colaboren de manera activa, aunque precisó que esta debe ser una “participación completa” y no limitada exclusivamente a lo ideológico.
Con estos planteamientos, la administración Kast refuerza su hoja de ruta basada en la optimización del gasto social, bajo la premisa de que la eficiencia administrativa es la clave para expandir los beneficios sin comprometer la estabilidad fiscal.
